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Elmo Renista

ORDEN Y UNIDAD: EL RETO DE MORENA BC PARA 2026
ORDEN Y UNIDAD: EL RETO DE MORENA BC PARA 2026
Con 2027 en el horizonte, cada decisión cuenta

El arranque de 2026 pone al morenismo bajacaliforniano en un momento distinto al de los años anteriores. Todavía no es un año electoral, pero el calendario político ya está adelantado a 2027. En este contexto, el partido guinda entra en un proceso de transición administrativa, en el cual las decisiones públicas ya tienen todos una lectura puramente política.

Analicemos: MORENA gobierna actualmente en el estado y los municipios, lo que le da capacidad de actuar desde las instituciones y la responsabilidad directa sobre los resultados, tanto los negativos como los positivos. Con estos elementos, 2026 se prefila como un año clave: es el inicio del cierre del gobierno de Marina del Pilar y los perfiles para la sucesión ya levantan la voz.

Los retos del partido en el poder parecen estar centrados en mantener la estabilidad, evitar los conflictos internos que parecen ser inherentes a la política y reducir los riesgos que enfrentan con miras al proceso que redundará en la elección de gubernatura, alcaldías y diputaciones federales y locales. La jornada tendrá lugar en junio de 2027.

Dentro del propio morenismo se observan ya posicionamientos discretos y otros no tanto, así como reacomodos internos que veremos tanto en los gobiernos como fuera de ellos, la medición de perfiles a través de una encuesta e intentos de exposición de parte de los aspirantes. Es una etapa donde el orden y el control adquieren protagonismo.

Desde la administración de Marina del Pilar, las acciones van hacia la consolidación de programas y políticas públicas, así como reforzar la relación con sectores que tienen impacto socioeconómico, mejorando para llegar a 2027 con indicadores defendibles y relato que permita la continuidad del partido, que, en las encuestas luce como el más fuerte y por encima de una oposición bajacaliforniania que es más bien testimonial.

En términos generales, el morenismo bajacaliforniano recibe 2026 en una posición de fuerte desde lo institucional, pero con una revisión ciudadana cada vez mayor, por lo que este año se ve como un periodo de orden, control y cuidado en las decisiones, ya que lo que se haga y diga hoy, se reflejará en las urnas el año entrante.



BADIOLA, LA APUESTA TURÍSTICA DE MARINA DEL PILAR
El turismo como una llave de prosperidad
En el último tramo del gobierno de Marina del Pilar Ávila Olmeda en Baja California, las decisiones son clave para cerrar bien. Así lo refleja el nombramiento de Miguel Ángel Badiola Montaño en la Secretaría de Turismo, que, por sí mismo, refleja la apuesta de la gobernadora por convertir al turismo en uno de los ejes económicos de los últimos meses de su gestión.

Baja California aporta alrededor del 3.4 por ciento al PIB nacional, y dentro de su propia economía el turismo representa aproximadamente el 7 por ciento del PIB estatal. Por eso, los especialistas consideran que uno de los más eficientes para generar derrama económica inmediata, así como el empleo, la inversión privada y la proyección internacional que a Baja Californoa no le viene mal. Políticamente, es un sector que ofrece cifras rápidas y buenas historias.

Badiola llega con ese perfil. Su experiencia no está en la planeación normativa, sino en la promoción y las relaciones públicas. Ha participado activamente en organismos empresariales clave como CANIRAC, donde ocupó cargos de dirección a nivel local, estatal y nacional; en CANACINTRA; y en el COTUCO Tijuana, desde donde se impulsa la agenda de congresos, convenciones y grandes eventos. Se trata de un personaje clave en el vínculo con restauranteros, hoteleros, promotores y medios.

Con este nombramiento, el primero de 2026, Marina del Pilar busca administrar bien el cierre de su gobierno, con más ocupación hotelera, más eventos, más turismo médico, más vino y gastronomía. Con Badiola, el turismo tiene el potencial de transformarse en una herramienta que permita llegar al sexenio con buenos números y con un buen discurso respaldado por la realidad.