Trump asegura que ya negocia con Irán… pero Irán lo contradice
rump explicó que las conversaciones no se realizan con el líder supremo, sino con un actor relevante dentro del sistema político iraní, cuya identidad no reveló. Incluso aseguró que estos contactos han sido muy intensos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno mantiene comunicación con una figura clave del poder en Irán, a quien describió como un líder “muy respetado”, en medio de los intentos por frenar el conflicto.
Sin embargo, desde Teherán la respuesta fue inmediata: no hay negociaciones.
Trump explicó que las conversaciones no se realizan con el líder supremo, sino con un actor relevante dentro del sistema político iraní, cuya identidad no reveló. Incluso aseguró que estos contactos han sido “muy intensos” y que existen puntos de acuerdo para avanzar hacia una solución.
Pero la versión iraní contradice directamente ese escenario.
El portavoz de la cancillería, Esmaeil Baghaei, negó cualquier diálogo con Washington y desestimó las declaraciones del mandatario estadounidense, señalando que no ha habido contactos en medio del conflicto.
En la misma línea, autoridades iraníes han sugerido que los dichos de Trump responden más a una estrategia política y económica que a negociaciones reales, incluyendo intentos por influir en los mercados energéticos.
A pesar de la negativa, el presidente estadounidense insiste en que las conversaciones avanzan e incluso anticipó una posible reunión cara a cara “muy pronto”.
Este cruce de versiones ocurre tras un fin de semana de alta tensión, en el que Trump amenazó con atacar infraestructura energética iraní si no se reabría el estrecho de Ormuz.
Horas después, el propio mandatario anunció una pausa de cinco días en esos ataques, argumentando que busca dar espacio a la vía diplomática.
Mientras tanto, Irán mantiene su postura: no reconoce negociaciones en curso y advierte que cualquier ofensiva será respondida.
El contraste deja un escenario incierto, donde el discurso de diálogo convive con amenazas militares… y donde ni siquiera está claro si las conversaciones realmente existen.