Israel condena profanación de símbolo cristiano en aldea del sur de Líbano
Desde el gobierno de Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu se pronunció públicamente y condenó lo ocurrido.
Una imagen difundida el fin de semana encendió la polémica en medio del conflicto en el sur de Líbano. En la fotografía se observa a un soldado israelí golpeando con un hacha una escultura de Cristo en la cruz que yacía en el suelo, dentro de un pequeño santuario familiar en una aldea cristiana.
El hecho ocurrió en las afueras de Debel y provocó una reacción inmediata tanto de autoridades israelíes como de actores internacionales. El sacerdote local, Fadi Falfel, denunció la acción como una ofensa directa a la comunidad.
“Uno de los soldados israelíes rompió la cruz e hizo esta cosa horrible, esta profanación de nuestros símbolos sagrados”, afirmó.
La imagen fue difundida por Younis Tirawi, quien se identifica como periodista y ha publicado previamente contenidos sobre presuntas conductas indebidas de militares israelíes en Gaza.
Desde el gobierno de Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu se pronunció públicamente y condenó lo ocurrido.
“Me impactó y entristeció enterarme de que un soldado de las FDI dañó un símbolo religioso católico en el sur de Líbano. Condeno este acto en los términos más enérgicos”, escribió en la red social X.
Además, aseguró que la conducta del militar “va en contra de los valores judíos de tolerancia” y adelantó que habrá sanciones.
La condena también fue respaldada por el ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, quien calificó el acto como “vergonzoso e indignante”.
“Pedimos disculpas por este incidente y a cada cristiano cuyos sentimientos fueron heridos”, señaló.
Por su parte, el ejército israelí informó que abrió una investigación interna.
“Las FDI consideran este incidente con la máxima gravedad y subrayan que la conducta del soldado es totalmente incompatible con los valores que se esperan de sus tropas”, indicó en un comunicado, en el que también aseguró que trabajan para restaurar la estatua dañada.
Desde el ámbito internacional, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, pidió consecuencias contundentes. En X, escribió que se requieren “consecuencias rápidas, severas y públicas”.
El incidente ocurre en un contexto delicado. Debel forma parte de las zonas del sur de Líbano donde Israel mantiene presencia tras los recientes enfrentamientos con Hezbolá. Aunque ambas partes acordaron una tregua mediada por Estados Unidos, la situación en el terreno sigue siendo tensa.
Según Falfel, la vida cotidiana en la aldea continúa restringida.
“Pensamos que el alto al fuego nos traería algo de alivio, pero seguimos rodeados, sin poder entrar ni salir del pueblo. Hay algunas casas en las afueras a las que se nos prohíbe acceder”, explicó.
Mientras tanto, autoridades militares israelíes sostienen que están colaborando con organizaciones humanitarias para atender a las comunidades afectadas en la región. El caso, sin embargo, vuelve a poner el foco en la conducta de las tropas en territorios bajo control y en el impacto simbólico de sus acciones en contextos de alta sensibilidad religiosa.