Uno de los casos que más ha llamado la atención es Lavender. Una investigación de The Guardian, basada en testimonios de seis integrantes de la inteligencia israelí, reveló que el sistema llegó a señalar hasta 37 mil palestinos como posibles objetivos durante las primeras semanas de la guerra. Según los testimonios, Lavender analizaba información para determinar qué personas podían estar relacionadas con Hamás o la Yihad Islámica.
La velocidad con la que trabajaba el sistema también fue parte de los testimonios. En algunos casos, los oficiales dijeron que una persona podía revisar el resultado de Lavender en alrededor de 20 segundos. Dos de ellos también afirmaron que durante las primeras etapas de la guerra se permitía aceptar entre 15 y 20 civiles muertos en ataques dirigidos contra militantes de bajo rango.
El ejército israelí rechazó esta descripción y aseguró que Lavender no identifica terroristas automáticamente. Según su versión, el sistema funciona como una herramienta para los analistas y la información debe ser revisada por personal humano antes de tomar decisiones sobre ataques.
Lavender tampoco fue el único sistema utilizado. The Gospel fue desarrollado para ayudar a identificar edificios y otras estructuras como posibles objetivos. The Guardian documentó desde 2023 cómo esta herramienta aceleró la generación de objetivos durante la guerra en Gaza.
En 2026 apareció información sobre otro sistema llamado Tzayad. De acuerdo con datos presentados por la empresa israelí Elbit Systems, el programa permitió identificar alrededor de 850 mil posibles objetivos en Gaza y Líbano entre octubre de 2023 y finales de 2025, un promedio cercano a mil al día. La propia empresa aclaró que esa cifra corresponde a la actividad del sistema y no significa que todos esos objetivos hayan sido confirmados como objetivos enemigos.
El uso de estas herramientas también se ha extendido a la vigilancia. En 2025, una investigación de The Guardian, +972 Magazine y Local Call reveló que la unidad de inteligencia israelí 8200 estaba desarrollando una herramienta similar a ChatGPT utilizando grandes cantidades de comunicaciones palestinas interceptadas. El sistema buscaba procesar llamadas y mensajes para obtener información sobre las personas vigiladas.
Todo esto ocurre mientras Israel está aumentando su apuesta por la inteligencia artificial.
En julio de 2026, el gobierno israelí presentó ante la Knesset los principales puntos de su estrategia nacional de IA, que contempla llegar a 100 mil procesadores especializados, impulsar la construcción de infraestructura para almacenar y procesar datos, desarrollar un centro de cómputo cuántico y fortalecer la industria de semiconductores.
La estrategia también establece tres áreas en las que Israel quiere convertirse en líder mundial. Una de ellas es la ciberseguridad y la IA segura. Otra busca aplicar esta tecnología a problemas de sectores como salud, educación y transporte. La tercera está enfocada en conectar el software con el mundo físico y se apoya directamente en la experiencia de las industrias de defensa israelíes.
En agosto, Benjamin Netanyahu presentó oficialmente el Plan Nacional de Inteligencia Artificial, con el objetivo declarado de convertir a Israel en una potencia mundial en este campo.
Pero la inteligencia artificial no solamente está siendo utilizada para cuestiones militares. En agosto de 2026, The Guardian reveló que el gobierno israelí financió una operación para intentar influir en las respuestas de los sistemas de IA cuando los usuarios preguntan sobre Israel y Gaza. La operación utilizó un supuesto instituto de investigación llamado Hanover Institute for Public Policy, que publicó 124 informes y más de 560 mil palabras en apenas nueve días.
Los textos fueron preparados para parecer investigaciones académicas y aumentar sus posibilidades de aparecer en las respuestas de sistemas como ChatGPT, Gemini y Claude. La intención, según la investigación, era conseguir que determinadas narrativas sobre Israel y Gaza tuvieran mayor presencia cuando las personas buscaran información mediante inteligencia artificial.
La historia de la IA en Gaza, entonces, no se limita a un solo programa como Lavender. Hay sistemas para encontrar personas, otros para localizar edificios, herramientas para procesar comunicaciones y una estrategia nacional que busca ampliar todavía más estas capacidades. Al mismo tiempo, Israel está intentando influir en la manera en que los propios sistemas de inteligencia artificial hablan sobre Gaza.