Martes 06 de octubre de 2026
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De las bases navales a Otay, el alcance fronterizo en BC de las palabras de Trump

De las bases navales a Otay, el alcance fronterizo en BC de las palabras de Trump

Aunque las declaraciones del presidente estadounidense no representan una alerta para Tijuana, colocaron dentro del discurso de guerra a San Diego.

Las declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de que Irán pudiera “destruir o dejar fuera de operación” una ciudad como Los Ángeles o San Diego tienen una dimensión particular para Baja California. 

No porque exista una amenaza confirmada contra Tijuana o contra territorio mexicano, sino porque San Diego concentra infraestructura militar estratégica y, al mismo tiempo, forma parte de un corredor económico y fronterizo estrechamente conectado con el estado.

Durante un mitin realizado el lunes 5 de octubre en Grand Island, Nebraska, Trump hablaba sobre los costos económicos derivados de la guerra con Irán cuando afirmó que eran “un pequeño precio a pagar” por mantener seguro a Estados Unidos.

“They could take out a city. Let ’em take out Los Angeles, let ’em take out San Diego”, declaró.

Reuters verificó las palabras pronunciadas durante el evento y reportó este martes 6 de octubre que el comentario provocó reacciones tanto de autoridades demócratas como de algunos republicanos de California.

La Casa Blanca rechazó posteriormente la interpretación de que Trump estuviera invitando a Irán a atacar territorio estadounidense. 

En palabras del director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, el presidente estaba señalando que las ciudades estadounidenses “habrían estado amenazadas si un Irán nuclear no hubiera sido detenido”.

La precisión es importante para analizar sus palabras desde Baja California, donde hasta este martes no existe información pública que establezca una amenaza concreta contra San Diego derivada de estas declaraciones, y tampoco existe una advertencia oficial que coloque a Tijuana o Baja California bajo riesgo militar.

Lo que sí existe son datos oficiales que permiten dimensionar qué representa San Diego dentro de la estructura militar estadounidense y por qué cualquier alteración seria de esa ciudad tendría una dimensión fronteriza.

San Diego, pieza de la estructura militar del Pacífico
La importancia militar de San Diego no es una interpretación, y es la propia Marina de Estados Unidos la que destaca oficialmente a Naval Base San Diego como su “premier Pacific Fleet surface force installation”, es decir, su principal instalación para las fuerzas de superficie de la Flota del Pacífico.

Según información publicada por Commander, Navy Region Southwest, Naval Base San Diego proporciona actualmente soporte a 54 buques con puerto base en la ciudad y a más de 150 comandos.

A esta infraestructura se suma Naval Base Point Loma. De acuerdo con información oficial de la Marina estadounidense, las seis instalaciones que integran Point Loma incluyen la Base Naval de Submarinos, el comando de guerra de minas y antisubmarina, instalaciones de inteligencia y sistemas de información y, particularmente, el complejo que alberga el cuartel general de la Tercera Flota de Estados Unidos.

La propia Marina señala que Point Loma brinda soporte a 70 comandos terrestres y marítimos de la Flota del Pacífico. En esa instalación se encuentra también Submarine Squadron 11, al que la información oficial atribuye cinco submarinos clase Los Angeles.

Estos datos permiten establecer el peso militar de San Diego sin necesidad de especular sobre posibles objetivos o escenarios de ataque.

La ciudad mencionada por Trump no solamente se encuentra a unos kilómetros de Tijuana: alberga instalaciones relacionadas directamente con operaciones navales estadounidenses en el Pacífico.

La frontera convierte el tema en un asunto regional
Para Baja California, sin embargo, el vínculo más inmediato está en las garitas. Los datos oficiales del Bureau of Transportation Statistics (BTS), organismo del Departamento de Transporte de Estados Unidos, muestran la magnitud de la movilidad entre ambas regiones.

Durante 2025, 15 millones 274 mil 409 vehículos particulares ingresaron a Estados Unidos por San Ysidro desde México.

Según el BTS, San Ysidro concentró por sí solo 20.1% de todos los cruces de vehículos particulares provenientes de México hacia Estados Unidos, convirtiéndose en el puerto de mayor volumen del país en esta modalidad.

El mismo organismo contabilizó 7 millones 968 mil 38 cruces peatonales por San Ysidro durante ese año.

Otay Mesa agregó otros 6 millones 112 mil 236 cruces de vehículos particulares y 3 millones 580 mil 651 cruces peatonales procedentes de México.

Las cifras no representan personas distintas, ya que un mismo residente fronterizo puede cruzar decenas o cientos de veces durante el año. Tampoco contabilizan los movimientos en sentido Estados Unidos-México.

Lo que sí muestran oficialmente es la intensidad de la relación entre Tijuana y San Diego. Sólo sumando vehículos particulares y peatones en San Ysidro y Otay Mesa se registraron aproximadamente 32.9 millones de entradas desde México hacia Estados Unidos durante 2025.

Por ello, una alteración considerable de las operaciones de San Diego tendría necesariamente una dimensión fronteriza. No se trata de proyectar un escenario bélico, sino de observar el volumen de personas que utiliza diariamente la infraestructura que conecta ambas ciudades.

Otay Mesa, casi un millón de camiones en un año
La relación es todavía más importante cuando se observa el movimiento comercial. De acuerdo con las estadísticas oficiales del Departamento de Transporte estadounidense, 990 mil 111 camiones procedentes de México ingresaron durante 2025 por Otay Mesa.

El dato colocó a Otay Mesa como el segundo puerto terrestre con mayor número de cruces de camiones provenientes de México en todo Estados Unidos, solamente detrás de Laredo, Texas.

Por Otay Mesa pasó el 13% de todos los camiones que ingresaron desde México a Estados Unidos durante ese año, según el BTS.

Baja California aparece nuevamente entre los principales corredores comerciales estadounidenses a través de Calexico East, que recibió 446 mil 835 camiones procedentes de México, equivalente a 5.9% del total nacional y suficiente para colocarlo como el quinto puerto con mayor movimiento de esta naturaleza.

Así, dos cruces directamente relacionados con Baja California, Otay Mesa y Calexico Eastm, concentraron conjuntamente cerca de 1.44 millones de entradas de camiones a Estados Unidos durante 2025.

Ese dato permite colocar las declaraciones de Trump en una perspectiva distinta desde este lado de la frontera.

San Diego no es solamente la ciudad estadounidense vecina de Tijuana. Es simultáneamente un centro militar del Pacífico y una de las principales puertas de entrada de personas y mercancías provenientes de Baja California.

Una concentración poco común
La característica particular de esta frontera es que ambas infraestructuras prácticamente conviven. Por una parte, San Ysidro y Otay Mesa forman parte de uno de los corredores terrestres más transitados de Estados Unidos.

Por otra, San Diego concentra Naval Base San Diego, Naval Base Point Loma, Naval Base Coronado, Marine Corps Air Station Miramar y otras instalaciones relacionadas con las fuerzas armadas estadounidenses.

La propia información institucional de la Marina permite dimensionarlo: 54 buques y más de 150 comandos reciben apoyo desde Naval Base San Diego, mientras Point Loma proporciona soporte a otros 70 comandos y alberga el cuartel general de la Tercera Flota.

Paralelamente, las estadísticas del Departamento de Transporte muestran que por San Ysidro y Otay Mesa se contabilizaron decenas de millones de entradas de vehículos y peatones desde México y casi un millón de cruces de camiones comerciales solamente por Otay Mesa durante 2025.

Es esa combinación, militar, económica y geográfica, la que explica objetivamente por qué las palabras pronunciadas por Trump tienen una lectura particular desde Baja California.

El gobernador de California, Gavin Newsom, calificó las declaraciones de Trump como “deranged and dangerous”, mientras el alcalde de San Diego, Todd Gloria, rechazó que su ciudad pueda ser considerada “daño colateral”.

“San Diego is not collateral damage. We are not expendable”, expresó Gloria tras las declaraciones presidenciales, de acuerdo con Reuters.
La Casa Blanca sostiene una interpretación distinta: Trump se refería, según su portavoz, a la amenaza que habría representado permitir que Irán adquiriera capacidad nuclear.

Entre ambas posiciones existe un hecho que puede comprobarse sin entrar en interpretaciones políticas: San Diego ocupa una posición estratégica para Estados Unidos y está profundamente conectado con Baja California.

Más de 15 millones de cruces de vehículos particulares por San Ysidro; casi 8 millones de cruces peatonales por esa misma garita; más de 6 millones de vehículos por Otay Mesa; casi un millón de camiones comerciales; 54 buques y más de 150 comandos apoyados desde Naval Base San Diego, además del cuartel general de la Tercera Flota en Point Loma.

JDLT
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Equipo editorial · BCTneus