Viernes 23 de octubre de 2026
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¡Los "Paw Patrol"con ADN tuneado! Millonario quiere crear superperros para el Ejército

La empresa Warhound ha recaudado 200 millones de dólares para desarrollar perros militares mediante clonación e ingeniería genética, con el objetivo de mejorar sus capacidades físicas, olfativas y de resistencia.

LOS ANGELES.- El empresario estadounidense Ben Lamm, conocido por impulsar el proyecto científico que busca recuperar al mamut lanudo, ha puesto en marcha una nueva compañía dedicada a desarrollar perros modificados genéticamente para operaciones militares y de seguridad, mediante una combinación de clonación, biotecnología y equipamiento avanzado.

La empresa, denominada Warhound, ha conseguido una inversión inicial de 200 millones de dólares y alcanzado una valoración de 1,200 millones, de acuerdo con información publicada por *Forbes*. El proyecto surge de conversaciones entre Lamm, fundador de Colossal Biosciences, y Palmer Luckey, creador de la compañía de tecnología militar Anduril.

La iniciativa pretende atender uno de los principales problemas que enfrentan las fuerzas armadas estadounidenses: la disponibilidad limitada de perros especializados y los elevados costos asociados con su selección, entrenamiento y mantenimiento.

Actualmente, más del 80% de los perros utilizados por el Departamento de Defensa estadounidense procede de Europa, mientras que aproximadamente el 55% de los ejemplares seleccionados no consigue superar los estándares exigidos durante su preparación, según las cifras expuestas por los promotores del proyecto.

Frente a este escenario, Warhound propone identificar a los perros militares con mejores resultados operativos, reproducirlos mediante clonación y modificar determinados rasgos genéticos para mejorar sus condiciones físicas y capacidades de trabajo.

Entre los objetivos se encuentran reducir la predisposición a enfermedades como la displasia de cadera, mejorar la agilidad, fortalecer la resistencia física y potenciar el sentido del olfato, una capacidad fundamental para detectar explosivos, drogas y otras sustancias.

La compañía también contempla incorporar tecnología desarrollada por Anduril, incluidos dispositivos de última generación que permitirían ampliar las capacidades de los animales durante misiones de seguridad y operaciones militares.

De acuerdo con Lamm, Warhound ya comenzó a almacenar líneas celulares de ejemplares seleccionados y trabaja en las primeras modificaciones genéticas. La expectativa empresarial es obtener los primeros perros mediante estos procedimientos en los próximos meses y desplegar un ejemplar operativo en aproximadamente dos años.

El proyecto estará encabezado por Dave Spirk, exdirector de datos del Departamento de Defensa estadounidense y antiguo asesor de Palantir. Lamm participa como inversionista y miembro del consejo de administración, mientras que Luckey colabora en el desarrollo tecnológico sin mantener participación accionaria en la compañía.

Apuesta millonaria con desafíos científicos

El desarrollo de perros militares mediante ingeniería genética representa una apuesta tecnológica todavía sujeta a importantes interrogantes científicos, operativos y éticos.

Aunque la clonación permite reproducir material genético de animales con características sobresalientes, no garantiza que los nuevos ejemplares desarrollen exactamente el mismo comportamiento, temperamento o desempeño de sus predecesores.

Especialistas consultados por *Forbes* advierten que estos procedimientos también podrían reproducir predisposiciones hereditarias a determinadas enfermedades, además de generar complicaciones relacionadas con la salud y el comportamiento animal.

La modificación de características complejas, como la capacidad de aprendizaje, la resistencia al estrés o el rendimiento operativo, representa un desafío adicional, debido a que intervienen múltiples factores genéticos y ambientales.

Por ahora, tampoco existen resultados operativos públicos que demuestren que los perros desarrollados por Warhound tendrán un desempeño superior al de los ejemplares seleccionados mediante los métodos tradicionales de reproducción y entrenamiento.

El proyecto se incorpora a una industria de biotecnología que busca ampliar las aplicaciones comerciales de la edición genética, más allá de la investigación médica y la conservación de especies.

Sin embargo, su posible utilización en actividades militares abre una discusión sobre los límites de la intervención genética en animales y las condiciones de bienestar que deberán garantizarse durante su desarrollo, entrenamiento y despliegue.




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Equipo editorial · BCTneus