Alberto Capella Ibarra, el polémico y fallido funcionario de seguridad, busca abrir la conversación pública en Baja California en 2027 analizando, calificando y advirtiendo sobre aspirantes de MORENA para 2027.
En un vídeo publicado el sábado, Capella habla de capacidades, carácter, honestidad y resultados. Rápidamente el problema salió a flote: Capella no es, para nada, un observador neutral, es un actor con antecedentes que, por decir lo menos, deben ponerse también bajo la lupa de la sociedad.
Capella dice que Baja California no debe ser "moneda de cambio" en acuerdos nacionales, ni tampoco rehén de decisiones centralistas. Sin embargo, su intento de "evaluación" choca on su propia trayectoria en seguridad pública.
Su intento de marca personal gira alrededor del orden, el mando y la decisión, pero su paso por cargos de seguridad en Tijuana, Morelos y Quintana Roo han sido profundamente cuestionados. El Mando Único, que durante años defendió como modelo de control policial, también fue señalado por sus límites, tensiones y resultados discutibles.
Tampoco olvidemos el doloso episodio de Quintana Roo, cuando Capella ordenó la represión de una protesta feminista en Cancún en 2020, lo que terminó con su separación definitiva del cargo.
Es por eso que cuando Capella afirma que gobernar no es administrar redes sociales tiene razón, solo que omite su propio pasado plagado de debilidades. La decisión de creer en uno u otro analista corre a cargo de la sociedad.
Alberto Capella tiene derecho a participar en el debate, pero la sociedad no tardará en exigirle congruencia, porque una cosa es hablar de carácter frente una cámara y otra muy distinta es explicar, con datos y sentimiento público, lo que dejó su paso por puestos de seguridad pública.
Es claro que Baja California merece una discusión seria sobre 2027, pero ésta no debe iniciar con un árbitro que esconde su propio uniforme. Capella puede evaluar candidatos, siempre y cuando ponga sus propios errores y abusos de poder por delante. Dependerá de la sociedad creer o no en sus análisis.
