MEXICALI.- Autoridades de Baja California reportaron la detención de 45 personas como resultado de operativos realizados durante los últimos ocho días, tras el asesinato de dos agentes estatales de inteligencia en el Valle de Mexicali.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, general Laureano Carrillo, informó durante la conferencia mañanera de este martes que, de las 45 personas detenidas, 10 tienen relación indirecta con los homicidios de dos policías estatales. Entre los detenidos se encuentran dos policías municipales: uno en activo y otro suspendido.
La información se dio a conocer en el contexto de la violencia registrada en el Valle de Mexicali y de los ataques contra elementos de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana.
Carrillo explicó que, durante los operativos de los últimos ocho días, la Policía Municipal de Mexicali fue excluida de las acciones encabezadas por la FESC y otras corporaciones. Señaló que la decisión se debió a diferencias de procedimientos entre corporaciones, no a un tema de falta de confianza.
El funcionario indicó que la Policía Municipal atiende delitos del fuero común, mientras que las fuerzas estatales se enfocan en delincuencia organizada. Agregó que los operativos contra este tipo de delitos requieren, en ocasiones, apoyo de las fuerzas armadas.
Tras la agresión a los elementos estatales, se solicitó a la Policía Municipal mantenerse al margen del operativo en el Valle de Mexicali.
Carrillo también fue cuestionado sobre publicaciones en redes sociales que mencionaban presuntos cateos sin orden judicial. Al respecto, dijo que las autoridades solo contaban con información general y que no había referencias precisas de tiempo y lugar para investigar esos incidentes.
El secretario afirmó que los cinco cateos realizados en el Valle de Mexicali se hicieron conforme a la ley e invitó a la ciudadanía a proporcionar más datos para que las autoridades puedan actuar en consecuencia.
El funcionario reconoció que la amenaza contra los agentes no ha terminado y señaló que siguen recibiendo amenazas.
También se refirió a una denuncia en redes sociales por posible tortura relacionada con los operativos. Carrillo declaró que se investiga el único caso formal que tienen sobre esa denuncia, vinculado con un domicilio relacionado con “Kevin”, familiar de un objetivo prioritario.
El secretario subrayó que no permitirán violaciones a derechos humanos ni tortura, y aseguró que la denuncia está siendo investigada.
Sobre los ataques contra los agentes, Carrillo dijo que fueron agredidos “vilmente” mientras se encontraban en sus horas de descanso. Afirmó que no se trató de enfrentamientos con el crimen organizado, sino de agresiones directas.
El funcionario señaló que las familias de los agentes resultaron afectadas y que hubo daños colaterales en ambos casos. También destacó el apoyo recibido de instituciones, ciudadanía y medios de comunicación.
Carrillo aseguró que las autoridades continuarán trabajando hasta dar con quienes privaron de la vida a los agentes.
Como antecedente, en las 48 horas previas al 30 de junio, las Fuerzas de Coordinación Institucional de Baja California detuvieron a 12 personas en el Valle de Mexicali. En esos operativos también fueron asegurados vehículos con reporte de robo, una motocicleta y dos armas de fuego.
De esas 12 personas detenidas, cinco podrían tener relación con líderes del crimen organizado señalados como autores de ataques directos contra elementos de la Fuerza Estatal.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California y la Fiscalía General del Estado trabajaban para recabar información que permitiera esclarecer los hechos, en los que perdieron la vida dos agentes estatales.
Desde la tarde del domingo y durante el lunes posterior a los ataques, decenas de elementos policiacos fueron desplegados en puntos estratégicos del Valle de Mexicali, con apoyo del Ejército Mexicano. Las autoridades informaron que los dispositivos continuarían para localizar a los responsables directos y ponerlos a disposición de la justicia.
Uno de los ataques ocurrió en el ejido Benito Juárez, en el Valle de Mexicali, prácticamente en los límites entre Mexicali y San Luis Río Colorado, Sonora.
En ese hecho, un agente fuera de servicio se encontraba en una taquería cuando llegó un grupo armado y le disparó. El agente asesinado fue identificado como Manuel Enrique, de 32 años. En el ataque también resultó herida una mujer, quien fue trasladada a un hospital y reportada fuera de peligro.
Ese ataque ocurrió 24 horas después de otro asesinato contra un agente estatal y su esposa en el Valle de Mexicali. El agente fue identificado como Rubén López Orduño y fue privado de la vida la noche del viernes.
Ambos agentes habrían participado en la persecución y posterior abatimiento de un líder criminal apodado “El Huicho”, identificado como un líder vinculado a Los Rusos, facción de La Mayiza del Cártel de Sinaloa.
Las autoridades mantenían operativos en el Valle de Mexicali desde el viernes posterior a esos hechos. También se señaló una alerta en las corporaciones, principalmente en la Fuerza Estatal, relacionada con la posible filtración de información sobre quiénes participaron en el operativo contra “El Huicho”.
En los operativos también participaron elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno federal.