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Elmo Renista
CONGRESO BAJACALIFORNIANO DA PASO HISTÓRICO A LA AUSTERIDAD
En estos últimos días mucho se habló acerca del Congreso de Baja California y sus gastos excesivos, por eso la propuesta de reforma a la Ley Orgánica para reducir los gastos en el órgano legislativo es un paso histórico para el estado.
En primer lugar, es importante señalar que la austeridad en México no nació ayer. La llegada de la 4T en 2018 representó la construcción de un ciclo legal y político para reducir los gastos en el servicio público.
Por eso lo que ocurre hoy en Baja California, con la iniciativa del Grupo Parlamentario de Morena para reducir el gasto del Congreso local, se inscribe en ese principio básico del morenismo.
La propuesta se presenta bajo la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum, cuya narrativa de austeridad republicana ha evolucionado de consigna a línea de gobierno. Lo que antes era un discurso ahora será una regla territorial.
La presidenta observó el panorama. Durante décadas, los congresos estatales operaron con discrecionalidad, altos salrios y costos, falta de transparencia y desconexión con la ciudadanía.
La crítica al “costo de la política” no es nueva, pero pocas veces había tenido un respaldo tan claro desde la Presidencia de la República para corregir un problema real, como ahora.
En ese sentido, la iniciativa presentada en Mexicali no solo propone recortar gasto, sino cambiar el lugar del legislador local en la sociedad. Sin privilegios y un servicio público apegado a las necesidades de la comunidad.

Ahora bien, la tensión sigue ahí. Habrá que poner mucha atención a la discusión que tengan los diputados bajacalifornianos.
LA GUERRA SECRETA DE MORENA EN BC: "TIRAR LA PIEDRA Y ESCONDER LA MANO"
En este espacio comentamos que el 7 de marzo se definieron muchas cosas al decir que las coordinaciones de Defensa de la 4T en los 17 estados que contenderán el año próximo se definirán el 22 de junio. Pero en Baja California no solo se movió el calendario político por arriba de la mesa, sino que las patadas por debajo también iniciaron.
Ningún aspirante se salva de recibir un golpe. Nadie lo reconoce, pero todos lo ven al entrar a las redes digitales. No hay comunicados oficiales, no hay denuncias formales con nombre y apellido, pero sí hay señales de que entre morenistas se están golpeando.
La “campañas negras” no aparecen en espectaculares firmados ni en conferencias de prensa. Pero lo que veremos los próximos tres meses que nos separan de junio serán filtraciones de comunicaciones hechas en confianza, rumores con o sin fundamento, narrativas de descalificación y golpeteo político.
Es el tipo de operación que no busca convencer al electorado, sino debilitar al adversario interno antes de que llegue a la encuesta.
Pero hay algo que los morenistas no deben olvidar. Su propio partido evidenció la preocupación de que algo así pasara
El propio partido, a nivel nacional, evidenció la preocupación al prohibir expresamente estas prácticas de ataque sin ética y sin valores. La medida no es preventiva, es reactiva. Morena entendió que el riesgo no está afuera, sino adentro.
En Baja California la situación es evidente y se irá haciendo más compleja con el paso de las semanas. El juego está abierto y con él la competencia real.
Lo más revelador es el silencio. Nadie acusa directamente porque hacerlo significa dar por el traste con el discurso de unidad. Todos los aspirantes quieren para ellos el crédito electoral de MORENA y no faltara quien recurra a los golpes bajos y a la falat de ética para lograrlo.

De cara a junio, la pregunta no es si existen campañas negras sino quién será capaz de llegar intacto al mes de junio. Es decir, ganará el más fuerte, el que logre sobrevivir al fuego interno.