Escándalo en la gimnasia mexicana: Seleccionadas olímpicas denuncian penalmente a Blajaith Aguilar por graves abusos
Integrantes del conjunto histórico de París 2024 acuden a la Fiscalía para acusar violencia física, psicológica y degradaciones; la entrenadora niega los cargos y señala acoso institucional.
El deporte de alto rendimiento en México enfrenta una de sus crisis más profundas tras la denuncia penal interpuesta por Adirem Tejada, Dalia Alcocer, Julia Gutiérrez y Kimberly Salazar —cuatro de las cinco gimnastas olímpicas que hicieron historia en París 2024— en contra de su entrenadora, Blajaith Aguilar Rojas. De acuerdo con información de la revista Proceso, las atletas acudieron a la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia contra las Mujeres (Fevimtra) para denunciar una red de violencia sistemática, humillaciones y tratos degradantes que, acusan, se han extendido desde que algunas de ellas eran menores de edad.
El punto de quiebre ocurrió durante un reciente campamento de tres semanas en China. Las gimnastas relataron haber sido sometidas a extenuantes jornadas de entrenamiento de más de 14 horas diarias, lo que provocó que en múltiples ocasiones se quedaran sin cenar debido al cierre de los comedores, limitando su alimentación nocturna a los suministros que ellas mismas costearon. La denuncia detalla castigos severos ante cualquier error técnico —como series infinitas de ejercicio de alta intensidad o privación de alimentos—, humillaciones públicas en ropa interior para criticar su aspecto corporal y omisiones médicas graves, incluyendo una deportista hospitalizada por anemia severa y otra obligada a entrenar con un dedo fracturado. Las afectadas también confesaron haber sido manipuladas en el pasado para mentir públicamente y proteger a la entrenadora ante acusaciones previas de hostigamiento.
Por su parte, Blajaith Aguilar rompió el silencio y negó categóricamente todas las acusaciones en su contra. En declaraciones para Proceso, la estratega de 34 años calificó el proceso de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), hoy dirigida por Rommel Pacheco, como un acto de acoso institucional, argumentando que las autoridades deportivas intentaron destituirla de su cargo de manera unilateral sin permitirle el derecho de réplica ni mostrarle las pruebas en su expediente. Asimismo, la entrenadora jalisciense sugirió que detrás de su remoción podría haber intereses políticos particulares para imponer a un nuevo cuerpo técnico en la selección nacional.
Como medida cautelar dictada por las autoridades, Aguilar tiene prohibido acercarse a las cuatro gimnastas denunciantes dentro del Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (Cnar). Mientras la entrenadora continúa al mando del equipo juvenil, las seleccionadas olímpicas entrenan de forma provisional con la exgimnasta Karla Díaz, enfrentando la incertidumbre de cara al Campeonato Panamericano de Río de Janeiro con la firme postura de no dejarse intimidar. La primera audiencia ante la Fevimtra está programada para este lunes 18 de mayo, un día clave que definirá el rumbo legal de este devastador episodio de la gimnasia rítmica mexicana.
A este fuerte llamado de justicia se ha sumado la voz de Andrea Garza, ex seleccionada nacional de Gimnasia Rítmica, quien a través de un video en su cuenta de Instagram (@andreagarzamo) compartió los abusos físicos, psicológicos y la privación de la libertad que ella misma experimentó durante su etapa en el representativo. La exatleta mandó un mensaje de apoyo y mucha fuerza a quienes hoy deciden romper el silencio, enfatizando de manera contundente que el deporte no debe ser así y que los castigos severos en busca de una supuesta perfección jamás serán el camino correcto, hablando no solo por su propia vivencia, sino por las generaciones pasadas y futuras.