El gasto promedió 15 mil 500 pesos diarios, con mensajes que buscan posicionar al partido rumbo a la elección presidencial de 2030.
CDMX.- De acuerdo con un reportaje de Sin Embargo, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su dirigente nacional Alejandro Moreno Cárdenas destinaron más de 6 millones de pesos durante 2025 y enero de 2026 a publicidad en redes sociales. El gasto —en anuncios, memes e imágenes hechas con inteligencia artificial— promedió 15 mil 500 pesos diarios, con mensajes que buscan posicionar al partido rumbo a la elección presidencial de 2030.
Los datos de la Biblioteca de Anuncios de Meta muestran que el PRI pagó 2 millones 814 mil 346 pesos por 207 publicaciones en Facebook e Instagram entre el 1 de enero de 2025 y el 2 de febrero de 2026. En paralelo, Alejandro Moreno gastó al menos 3 millones 339 mil 402 pesos en 196 anuncios desde sus cuentas personales en el mismo periodo, es decir, más que el propio partido. En conjunto, el desembolso ronda 465 mil pesos mensuales para sostener una presencia digital constante.
El volumen y la intensidad del gasto se explican en el contexto de pérdida de popularidad y de espacios de poder. El PRI fue desplazado de la Mesa Directiva del Senado por primera vez, redujo su presencia legislativa, perdió gubernaturas y tuvo resultados electorales marginales en 2024. Una encuesta de Buendía & Márquez para El Universal (agosto de 2025) refuerza el diagnóstico: 53% de la población tiene una opinión “mala” del PRI y 17% “muy mala”.
La estrategia digital se apoya en nostalgia y contraste: mensajes que evocan “orden”, “experiencia” y una supuesta época de mayor estabilidad, además de piezas gráficas y memes que atacan a Morena. El detalle de costos muestra rangos altos y repetidos (decenas de anuncios entre 10 mil y 35 mil pesos, e incluso superiores), lo que evidencia una campaña sostenida más allá de picos coyunturales.
El contraste se vuelve más evidente al compararlo con el financiamiento público que el PRI recibió en 2025 por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), que fue de más de 2 mil millones de pesos para actividades ordinarias, bajo reglas de fiscalización estrictas. Aun así, el partido destinó millones adicionales a la pauta digital, mientras que la Plataforma Nacional de Transparencia sólo reconoce 928 mil 148 pesos en publicidad impresa (tres avisos institucionales), confirmando que la apuesta central fue lo digital para recuperar visibilidad tras la pérdida de influencia territorial, legislativa y electoral.