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jueves 26 de febrero 2026

Por Redacción

México exige frenar la subasta de 40 piezas arqueológicas en París y pide su repatriación

Las autoridades mexicanas acudieron a canales diplomáticos para detener la subasta en Francia y recuperar las piezas históricas del país

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de México lanzó un reclamo formal para suspender la subasta presencial Les Empires de Lumière, programada para el próximo 27 de febrero en París, luego de identificar 40 piezas arqueológicas que forman parte del patrimonio cultural de la Nación en el catálogo de venta. 

La Secretaría de Cultura dirigió una carta a la casa subastadora francesa Millon, donde expresó “rotunda desaprobación y rechazo” a la venta de bienes que, señaló, son propiedad de México e inalienables por ley. 

El mensaje fue divulgado también en redes sociales, donde la funci­onaria destacó que dichas piezas están protegidas por la legislación nacional desde el siglo XIX. 
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmaron el origen mexicano de los objetos, e indicaron que su exportación fuera del país podría estar vinculada a una extracción ilícita, lo que contraviene las leyes que prohíben la salida de estos bienes culturales. 

La venta está programada en La Salle W, en el distrito Drouot de París, lo que ha activado no sólo la protesta diplomática, sino también acciones legales de las autoridades mexicanas para impedir la comercialización y promover la repatriación de los bienes. 

Claudia Curiel de Icaza señaló que la defensa del patrimonio cultural constituye una responsabilidad del Estado y forma parte de un proceso de justicia histórica. “La defensa del patrimonio cultural es una responsabilidad de Estado y un acto de justicia histórica”, afirmó la funcionaria, quien detalló que ya se han iniciado los procedimientos jurisdiccionales y gestiones diplomáticas ante las autoridades competentes para devolver las piezas a México por canales legales. 

El Gobierno federal reiteró su compromiso con la protección del patrimonio cultural y con la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales, y exhortó a reflexionar sobre los códigos éticos que deben regir la comercialización de este tipo de bienes, cuyo comercio, aseguró, atenta contra la memoria de los pueblos originarios.