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miércoles 28 de enero 2026

Por Redacción

Al menos 20 detenidos en protesta contra el ICE frente a hotel en Nueva York

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expresó su respaldo a los manifestantes

Altos funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump cerraron filas en defensa de los agentes federales involucrados en dos tiroteos mortales ocurridos durante operativos migratorios en Estados Unidos. En uno de los casos, el vicepresidente JD Vance aseguró públicamente que el agente implicado contaba con “inmunidad absoluta” por haber actuado en el ejercicio de sus funciones.

De acuerdo con la versión oficial, durante una redada migratoria, Renee Good, de 37 años, habría bloqueado con su vehículo el paso de los agentes. Cuando intentaba retirar el automóvil del lugar y los funcionarios se aproximaron para detenerla, el agente Ross disparó, causándole la muerte. La administración Trump sostuvo desde el inicio que el disparo se produjo en defensa propia, al considerar que Good intentó atropellar al agente, por lo que descartó cualquier responsabilidad penal.

La investigación del caso, encabezada por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), ha sido cuestionada por autoridades estatales de Minnesota, que denunciaron haber sido excluidas del acceso a las pruebas. En este contexto, la fiscalía del estado solicitó y obtuvo una orden de emergencia de un juez federal para impedir que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y otras agencias federales destruyan o modifiquen evidencias relacionadas con la muerte de Alex Pretti, ocurrida el 24 de enero.

Las críticas también llegaron al ámbito legislativo. Este miércoles, senadores demócratas del Comité Judicial del Senado exhortaron al Departamento de Justicia (DOJ) a abrir una investigación por posibles violaciones a los derechos civiles en el caso de Good. En una carta dirigida a la fiscal general adjunta, Harmeet Dhillon, los legisladores señalaron que la negativa del DOJ a investigar el asesinato de la mujer, madre de tres hijos, refleja —según ellos— una tendencia a relegar la aplicación de las leyes de derechos civiles en favor de la agenda de deportaciones del actual gobierno.

La indignación por ambas muertes ha derivado en una ola de protestas en varias ciudades. En Nueva York, decenas de manifestantes se concentraron frente a un hotel que, según activistas, habría dado alojamiento a agentes del ICE. Al menos una veintena de personas fue detenida; la mayoría podría enfrentar citaciones judiciales o multas. Los organizadores aseguraron que la movilización formaba parte de un esfuerzo ciudadano para vigilar la presencia de fuerzas migratorias en espacios privados.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expresó su respaldo a los manifestantes. A través de un portavoz, calificó al ICE como “una agencia deshonesta” y acusó a sus agentes de realizar redadas “crueles, inhumanas y carentes de orden legal”. También reconoció tanto a los ciudadanos movilizados como a la policía local, destacando que la protesta concluyó sin episodios de violencia.

No se trata de hechos aislados. Protestas similares se han registrado en hoteles de Minneapolis, incluida una ocurrida el domingo en un Hilton, que derivó en disturbios y actos vandálicos, según reportó la cadena local ABC. Este lunes, otras manifestaciones frente a un hotel Marriott en esa ciudad terminaron con la detención de alrededor de 20 personas, luego de que trascendiera que ahí se hospedaba Greg Bovino, entonces jefe de la Patrulla Fronteriza y figura visible de las redadas, quien posteriormente fue relevado del cargo por el propio Trump.

La cadena Hilton ha quedado en el centro de la polémica tras ser señalada por alojar a agentes del ICE y del DHS durante los operativos migratorios. A principios de mes, la empresa se deslindó de un hotel en Minneapolis que se negó a hospedar a agentes federales, decisión que fue duramente criticada por el DHS en medio del despliegue de miles de funcionarios federales en una campaña migratoria enfocada en la comunidad somalí.

Las muertes de Good, ocurrida el 7 de enero, y de Pretti, el 24 del mismo mes, continúan alimentando la tensión social y política en torno a las políticas migratorias del gobierno de Trump, mientras las investigaciones y las protestas siguen su curso.