¡Enlace copiado!

miércoles 11 de febrero 2026

Por Redacción

Confusión en El Paso: no eran narcodrones sino pruebas militares, revelan medios estadounidenses

La caída de los supuestos narcodrones había sido incluso presumida por la fiscal Pam Bondi

TEXAS, ESTADOS UNIDOS.- El inesperado cierre del espacio aéreo sobre El Paso, Texas, desató este miércoles una cadena de explicaciones contradictorias de autoridades estadounidenses, revelando tensiones entre agencias y posibles pruebas de tecnología militar para neutralizar drones, según reportes de CBS News y The New York Times.

La Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó el cierre total del espacio aéreo desde las 23:30 hora local del martes, suspendiendo todos los vuelos comerciales y médicos hacia y desde el Aeropuerto Internacional de El Paso por lo que inicialmente describió como “razones especiales de seguridad”. 

La restricción fue levantada antes de las 07:00 del miércoles sin aviso previo sobre la causa real. 

Fuentes citadas por CBS News aseguran que la FAA y el Pentágono mantuvieron desacuerdos sobre la realización de pruebas con un sistema de alta energía (identificado como un rayo láser antidrones) en las inmediaciones de la base militar de Fort Bliss, adyacente al aeropuerto.

Las pruebas, vinculadas a tácticas para derribar aeronaves no tripuladas, habrían generado preocupaciones de seguridad entre operadores civiles y militares. 

En tanto, la congresista demócrata Verónica Escobar, representante de El Paso, rechazó ante The New York Times la narrativa oficial de una “amenaza de drones del narco”, argumentando que la información que recibió en el Congreso no coincide con las versiones difundidas por la administración estadounidense y que “no había ninguna amenaza, por eso la FAA levantó esta restricción tan rápidamente”. 

La falta de coordinación también fue criticada por el alcalde de El Paso, Renard Johnson, quien calificó la medida como innecesaria y causante de caos en la ciudad, mencionando desvíos de vuelos de emergencia a Las Cruces, Nuevo México y confusión entre autoridades locales que no fueron informadas de antemano. 

El episodio expone tensiones internas dentro del aparato de seguridad estadounidense en torno al uso de nuevas tecnologías contra drones y subraya la falta de comunicación entre agencias encargadas de la gestión del espacio aéreo y la defensa.