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miércoles 01 de abril 2026

Por Redacción

Trump amenaza con sacar a Estados Unidos de la OTAN tras reclamos a Europa

El señalamiento ocurre en medio de desacuerdos recientes, particularmente por la negativa de países europeos a desplegar buques en el estrecho de Ormuz

Las fricciones entre Estados Unidos y sus aliados europeos dentro de la OTAN escalaron de nivel luego de que el presidente Donald Trump admitiera que su gobierno ya no solo evalúa, sino que prácticamente contempla abandonar la alianza militar.

En declaraciones al diario británico The Telegraph, el mandatario fue más allá de una simple advertencia y cuestionó abiertamente la utilidad del bloque: “Nunca me impresionó la OTAN. Siempre supe que eran un tigre de papel, y (el presidente ruso, Vladimir) Putin también lo sabe, por cierto”. Según dijo, la permanencia de Estados Unidos ya está “más allá de la reconsideración”.

El señalamiento ocurre en medio de desacuerdos recientes, particularmente por la negativa de países europeos a desplegar buques en el estrecho de Ormuz, una petición que Washington consideraba clave dentro del actual escenario de tensiones en Medio Oriente.

Trump también reprochó lo que percibe como falta de reciprocidad por parte de los aliados. “Ahí estuvimos automáticamente, incluyendo (la guerra de) Ucrania. Ucrania no era problema nuestro. Fue un test, y estuvimos ahí, como siempre habríamos estado ahí por ellos. Pero ellos no estuvieron por nosotros”, afirmó.

El presidente insistió en que, tras el inicio de la ofensiva contra Irán, esperaba una respuesta inmediata del bloque, algo que no ocurrió. “No sólo no estuvieron ahí, lo que fue de hecho difícil de creer. Y tampoco era para tanto. Yo sólo les dije: ‘Eh’, bueno, tampoco insistí mucho. Pensé que iba a ser automático”, añadió.

Las declaraciones se dieron casi en paralelo a una postura ambigua desde el propio Pentágono. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, evitó reafirmar el compromiso de Washington con la defensa colectiva, principio central de la OTAN que establece que un ataque contra un miembro se considera un ataque contra todos.

Mientras tanto, desde Europa comenzaron las primeras reacciones. La viceministra de Defensa de Francia, Alice Rufo, recordó que la OTAN “es una alianza militar dedicada a la seguridad de los territorios de la zona euroatlántica” y subrayó que operaciones como las del estrecho de Ormuz no forman parte de su mandato ni del derecho internacional.

En paralelo, Trump vinculó su postura con la actual confrontación con Irán. A través de Truth Social, aseguró que Teherán solicitó un alto el fuego: “¡acaba de pedir a los Estados Unidos de América un Alto El Fuego!”. Sin embargo, condicionó cualquier negociación a que el estrecho de Ormuz quede “abierto, libre y despejado”, advirtiendo que, de no cumplirse, su gobierno continuará la ofensiva: “Hasta entonces, estamos haciendo polvo a Irán, o, como se dice, ¡¡¡de vuelta a la Edad de Piedra!!!”.

También afirmó que Estados Unidos podría retirarse pronto del conflicto, aunque dejó abierta la posibilidad de ejecutar “ataques puntuales” si lo considera necesario. Incluso adelantó que en un mensaje a la nación abordará tanto el curso de la guerra como la posibilidad de romper con la OTAN, una organización de la que Estados Unidos es miembro fundador desde 1949.

Del lado iraní, no ha habido confirmación sobre negociaciones en curso. El canciller Abbas Araghchi reiteró que no existen conversaciones con Washington, pese a contactos indirectos.

Especialistas han advertido que este tipo de declaraciones podría tener efectos más allá del terreno político, al poner en duda el compromiso estadounidense con la defensa colectiva. Esto, señalan, podría alentar a actores como Rusia a medir la solidez real de la alianza.

En ese contexto, la advertencia de Trump no solo reabre el debate sobre el futuro de la OTAN, sino que coloca a la seguridad internacional en un punto de incertidumbre poco habitual para una alianza que, durante décadas, ha sido el eje de la estrategia occidental.