Sector hotelero de EU ve al Mundial 2026 como un “evento sin relevancia” por bajas reservaciones
Las reservaciones en Estados Unidos van por debajo de lo esperado
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.- La Copa Mundial de Futbol 2026, proyectada durante años como un motor económico para Estados Unidos, enfrenta señales de desaceleración en el sector hotelero, donde empresarios y asociaciones consideran que el torneo se perfila como un “evento sin relevancia” ante la baja demanda de reservaciones a pocas semanas del inicio de la competencia.
De acuerdo con un informe de la Asociación de Hoteles y Alojamiento de Estados Unidos (AHLA), más de cinco millones de boletos ya fueron vendidos para el Mundial 2026; sin embargo, esa demanda no se ha reflejado en un incremento significativo de ocupación hotelera.
El reporte señala que entre 85 y 90% de los hoteleros de Kansas City reportaron reservaciones por debajo de las expectativas para junio y julio de 2026. Situaciones similares se registraron en Boston, Philadelphia, San Francisco, Seattle, Los Ángeles, Dallas y Houston. Incluso en Nueva Jersey, sede de la final, dos tercios de los establecimientos indicaron menores reservaciones de las previstas.
La AHLA atribuyó esta situación a cancelaciones de habitaciones previamente bloqueadas por la FIFA, barreras migratorias para turistas extranjeros, nuevos impuestos relacionados con el Mundial y el aumento en costos de transporte.
Entre las medidas que más preocupación generan está el incremento de impuestos en Nueva Jersey y el aumento del transporte entre Nueva York y el MetLife Stadium, cuyo costo pasó de 12.90 a 150 dólares ida y vuelta.
El informe también advierte que las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump influyen en la decisión de turistas internacionales, quienes enfrentan largos tiempos de espera para obtener visas, mayores tarifas y incertidumbre sobre el ingreso a territorio estadounidense.
Además, diversas cadenas hoteleras comenzaron a reducir tarifas ante la baja demanda, mientras especialistas consideran que las expectativas económicas alrededor del torneo pudieron haber sido sobredimensionadas.