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Elmo Renista

BURGUEÑO EN PALACIO NACIONAL: TIJUANA PROTAGONISTA DE ESTRATEGIA DE SEGURIDA DE SHEINBAUM
La reunión convocada por la presidenta Claudia Sheinbaum con alcaldes de los 61 municipios clave en materia de seguridad no es una casualidad. Es, realmente, una señal de cómo se está reorganizando la política de seguridad en México. La prioridad es el territorio.


En ese contexto, la asistencia del alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, adquiere una relevancia particular. No sólo porque la ciudad forma parte del grupo de municipios prioritarios del país, sino porque su presencia coloca a Tijuana directamente en la mesa donde se están definiendo los mecanismos de coordinación entre los tres niveles de gobierno.

Tijuana ha sido históricamente un punto estratégico en la discusión nacional sobre seguridad. Su condición de ciudad fronteriza, su dinámica económica y su compleja realidad social la convierten en un territorio donde cualquier estrategia federal se pone a prueba.

Que Ismael Burgueño haya acudido significa que el gobierno municipal está dispuesto a integrarse al esquema de coordinación que impulsa la presidencia.

Las claves serán la intervención social en zonas prioritarias, fortalecimiento de las corporaciones locales y trabajo conjunto con las instituciones federales.

Pero también hay una lectura política inevitable. En un momento donde la seguridad domina la agenda, estar en esa mesa implica asumir responsabilidad directa sobre los resultados. En ciudades como Tijuana, los resultados siempre terminan siendo la verdadera medida del poder político.
SERGIO MAYER: EXPULSADO, SANCIONADO Y REPROBADO
A pesar de la seriedad que se busca que los políticos tengan, todavía hay quienes confunden la función pública con el espectáculo. El actor y diputado Sergio Mayer cruzó esa línea sin ningún pudor. El resultado es un capítulo que es más una lección que otra cosa. El escándalo no va.

El diputado de Morena pidió licencia a su curul para participar en La Casa de los Famosos, un reality televisivo donde el drama, los conflictos y la confrontación entre personas con cierta fama o "celebridades" son el principal atractivo.

La decisión fue cuestionada desde el primer segundo. No era simplemente un actor regresando a la televisión, era, aunque le costara aceptarlo, un legislador que pese a cobrar su salario por una responsabilidad abandoba ésta para entrar el entretenimiento.

La aventura terminó tan rápido como empezó. Mayer fue expulsado del programa tras apenas unas semanas de participación, luego de acumular polémicas dentro del reality y críticas de la audiencia.

El espectáculo que buscaba protagonizar terminó convirtiéndose, claramente, en un boomerang político.

MORENA tampoco lo dejó pasar. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia del partido decidió suspender temporalmente sus derechos partidistas, argumentando que su conducta dañaba la imagen del movimiento.

En cuestión de días, Mayer logró ser reprobado en tres frentes al mismo tiempo. Perdió en el reality, fue sancionado por su propio partido y recibió una oleada de críticas en redes sociales y en la opinión pública. Si alguna vez tuvo una buena imagen política, se acabó.

El episodio deja una lección bastante simple para los políticos mexicanos, y es que, cuando un representante popular decide actuar como celebridad televisiva, el riesgo es el ridículo y el costo es político. Un precedente para el futuro.