CLAUDIA SHEINBAUM APUESTA POR UNA EDUCACIÓN INCLUSIVA PARA EL FUTURO
Durante décadas la preparatoria fue más un filtro social que un derecho, por eso es muy significativa la apuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo implica un cambio de fondo para incluir en la educación y no excluir.
La creación de 200 mil nuevos espacios en bachillerato y la eliminación del examen de ingreso en 18 estados reflejan una visión política enfocada en educar a los mexicanos.
El Estado liderado por Sheinbaum se responsabiliza de asegurar oportnidades para la gente. Por eso los programas como Mi derecho, mi lugar no nada más amplían la cobertura, sino que redefinen la educación como un derecho efectivo de todos los mexicanos.
La idea de que todas las escuelas deben ser buenas rompe con la lógica de desigualdad que imperó durante muchos años en el país.
La visión integral de la presidenta integra infraestructura, telebachilleratos, acompañamiento a estudiantes en riesgo de abandono y estrategias de salud escolar que vinculan bienestar y aprendizaje.
En pocas palabras, Sheinbaum demuestra reconocer la educación como herramienta para reducir la violencia; es decir, como una política preventiva. Por eso, el liderazgo de la presidenta apuesta por la inclusión, que ningún niño o joven se quede fuera de las aulas. Un giro de 180 grados que sin duda tendrá implicaciones en el futuro del país.