En Michoacán, el aseguramiento de ácido tartárico, hidróxido de sodio, precursores químicos y un tractocamión representó una pérdida estimada de 502 millones de pesos para estructuras delictivas.
A ello se suma la afectación de 349 millones de pesos registrada en Sinaloa tras la localización e inhabilitación de 15 áreas de concentración de sustancias, 17 mil 195 litros de químicos, reactores y condensadores utilizados para la producción de drogas sintéticas.
Estas acciones forman parte de la Estrategia Nacional de Seguridad, orientada a debilitar capacidades logísticas y financieras del crimen mediante inteligencia, coordinación interinstitucional y presencia operativa en territorio.