Otro requisito fundamental es la vigencia mínima del pasaporte. De acuerdo con lineamientos oficiales, varios países y aerolíneas exigen que el documento tenga al menos seis meses de validez posterior a la fecha del viaje, lo que puede impedir el ingreso incluso si el pasaporte aún no ha vencido. Además, en el caso de ciudadanos naturalizados, se establece que deben utilizar su pasaporte estadounidense para entrar o salir del país, independientemente de que cuenten con otra nacionalidad.
No obstante, existen excepciones para ciertos países, incluidos varios de América Latina como México, cuyos ciudadanos pueden ingresar con un pasaporte válido durante el tiempo de estancia. Aun así, especialistas recomiendan revisar con anticipación los requisitos específicos del destino y mantener el documento en óptimas condiciones, ya que cualquier irregularidad podría derivar en retrasos, cancelaciones de vuelo o incluso la negativa de abordar. En temas migratorios, confiarse sale caro; revisar el pasaporte a tiempo es la jugada inteligente.