Los hechos se remontan al 23 de abril, cuando agentes de la U.S. Customs and Border Protection,(CBP) realizaron un operativo en el que los trabajadores fueron esposados y trasladados en vehículos oficiales. Un video captado por una pasajera documenta el momento de la detención, mostrando a los empleados —quienes prestaban servicio a bordo— inmovilizados y bajo custodia. La testigo relató que algunos de ellos habían atendido directamente a su familia durante el viaje, lo que intensificó la preocupación entre los presentes y en redes sociales.
Hasta ahora, la CBP no ha emitido una declaración formal sobre el caso, limitándose a señalar que se encuentra elaborando información oficial. Mientras tanto, las organizaciones denuncian posibles irregularidades y reportan incidentes similares en otras regiones del país. Por su parte, el Departamento de Policía Portuaria de San Diego aseguró no haber participado en el operativo ni haber recibido notificación previa, lo que añade más incertidumbre a un caso que, lejos de esclarecerse, sigue acumulando preguntas sin respuesta.