De acuerdo con la información proporcionada, el túnel conectaba desde la colonia Nueva Tijuana, en Tijuana, Baja California, y tenía una salida ubicada en las inmediaciones de un comercio conocido como Buy For Less, cruzando por la zona de la garita de Otay, en San Diego. Autoridades indicaron que la estructura subterránea era sofisticada y presuntamente utilizada para el traslado ilegal de drogas hacia Estados Unidos. Como parte de la investigación, también se realizó un recorrido en video por el exterior del sitio donde fue localizada la salida del pasadizo.
El operativo concluyó con el aseguramiento de aproximadamente una tonelada de cocaína, con un valor estimado superior a los 45 millones de dólares, decomiso que autoridades calificaron como uno de gran impacto en la región fronteriza. Funcionarios señalaron que el incremento en el tráfico de cocaína ha llevado a reforzar los operativos en la frontera, mientras estadísticas de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) muestran un aumento del 42% en decomisos de esta droga entre los años fiscales 2024 y 2025.
En el anuncio participaron Kevin Murphy, agente especial a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI); Michael Deshawn, fiscal principal de la Oficina del Fiscal de Estados Unidos; Justin DeLaTorre, jefe de la Patrulla Fronteriza del Sector San Diego; Kelly Martínez, sheriff del condado de San Diego; así como representantes de la DEA y el FBI.