La familia del atleta calificó la situación como una profunda injusticia y solicitó el apoyo de la comunidad internacional para hacer escuchar su caso. Molina enfatizó que toda la familia de Calderón posee un estatus legal en el país —destacando que su hijo y su hermano son ciudadanos estadounidenses, mientras que su madre es residente permanente—, por lo que han luchado incansablemente durante casi medio año para lograr su liberación sin obtener respuesta favorable por parte de las autoridades migratorias.
Antes de su detención, Calderón militaba en el Brave SC de la USL League Two e integró una destacada trayectoria internacional tras jugar en tres continentes. En su historial profesional destacan participaciones en la Copa Sudamericana con el Aragua FC de su país natal, así como pasos por clubes de la Primera División de Chipre, Portugal e Italia. La esposa del jugador reiteró que la historia de su pareja no puede quedar en el silencio y apeló a la difusión del caso para frenar la vulneración de sus derechos