Hermandad Tóxica
Quienes parece que sí se llevan fuerte son los hermanos López Beltrán, a quienes muchos no han dudado en bautizar como los “Caín y Abel de Macuspana”, porque mientras Andygnado López atraviesa un drama migratorio, de esos que ni Dostoyevski habría escrito en su prime, a su hermano José Ramón López Beltrump se le ocurrió aparecer muy campante en un Buc-ee’s de Texas. ¡Presumiendo con sonrisa maquiavélica!
Y es que el hombre devoto a los negocios que tengan que ver con chocolate, posó con una alegría desmedida.
Buc-ee’s, además, no ayudó mucho, porque para los que no sepan, la cadena texana presume tiendas monumentales y unos baños célebres por su limpieza casi obsesiva, amplitud y comodidades, al grado de ser considerados una especie de Versalles del duodeno, donde hasta hacer del cuerpo adquiere pretensiones anostocráticas.
Pero todavía faltaba más limón para la herida, porque Carolyn Adams, esposa de José Ramón y aquella nuera de la que López Obrador alguna vez dijo que “parece que tiene dinero”, compartió imágenes desde Disneylandia, de un viaje en familia.
Así que mientras Andygnado habla de persecución, injerencia y embestidas contra la 4T, la parentela aparece entre castores tex-anos y el ratón Miguelito.
Indudablemente, las publicaciones provocaron críticas por la aparente contradicción con el discurso de Andy sobre el retiro de visas, aunque quizá todo sea una demostración de amor fraternal de José Ramón.
Porque hermano que no se burla de tu desgracia pudiendo hacerlo desde Texas… ¿realmente es hermano?
En política la sangre llama, pero entre los López Beltrán, por lo visto, primero llama el orgullo de poder estar en Estados Unidos.
Agárrense de las manos
Al ritmo de El Puma y con aquello de “agárrense de las manos”, la crema y nata del panismo nacional aterrizó en Baja California para arropar a Ernesto HuachiRuffo, con una escena tan sobreactuada que por momentos parecía convivencia de exalumnos de colegio marista.
Por ahí desfilaron Maru Camposanto, Juan Carlos Romerótico Hicks, Lizbeth Mata Lozano, Diegocéntrico Echevarría y Emilio Álvarez Icazacargos, todos muy compungidos, muy republicanos y tan apretaditos que se miraban más tiernos que los Ositos Cariñositos apuntando sus pancitas hacia el cielo, ¡pidiendo hasta pausa de rehidratación, por aquello del cansancio de bailar!
La misión era denunciar que el proceso contra Ruffo por presunto contrabando de hidrocarburos tiene “rentabilidad política”, pero la postal terminó teniendo más azúcar que músculo y menos impacto que una campaña del extinto PRD.
Y aunque vinieron con caras de resistencia democrática, abrazaron, declararon y cerraron filas hasta quedar prácticamente engrapados, el problema fue que, fuera de su propio círculo, aquello no incendió absolutamente nada.
Pobre PAN, vino a presumir músculo alrededor de Ruffo y acabó confirmando que ya ni con hidrocarburos, fósforos, una estampita de Gómez Morin y las canciones del Puma consiguen prender en Baja California.
Mejor hubieran puesto la de “Dueño de ti, dueño de qué, dueño de nada… un huachicol que hace temblar hasta el ducto de Pemex”.
Quemados Unidos
Ni el obradorista más químicamente puro, de esos que todavía guardan un AMLITO de peluche junto al retrato de Juárez, quemaría su visa americana por solidaridad con Andygnado López.
¡Por favor! Si aquí el único quemado es Andy.
Todo nació de una convocatoria que circuló en redes llamando a los morenistas a reunirse en el Ángel de la Independencia para incendiar sus visas bajo la consigna “Si Andy no cruza, yo tampoco”, una evidente guasa que, para sorpresa de absolutamente nadie, hubo quienes se tragaron completita y hasta juraron estar dispuestos a inmolar la mica por la causa.
Pero una cosa es defender la soberanía desde Facebook y otra muy distinta renunciar a los paquetes de calzones Tommy y Calvin de la Ross, los viajes a Disneylandia, Las Vegas y ese sagrado peregrinaje nacional hacia los outlets. ¡Ya ni su hermano José Ramón!
Lo maravilloso llegó a la hora señalada, cuando a la ficticia convocatoria no acudió nadie, aunque horas antes ya estaban con la visa desenvainada.
Mucho “¡es un honor estar con Obrador!”, pero cuando la revolución les exige sacrificar la visa, hasta el más recalcitrante descubre súbitamente las virtudes del imperialismo.
Al final, Andygnado se quedó sin visa y sus camaradas sin quemarla. Así que ahí será para la otra.
Tal vez, sea conveniente para Andy, y les termine encargando a sus panas una chamarrita Moncler para estos fríos que se vienen.