Arrimón Jurásico
Más pronto cae un hablador que un Fox, y 26 años después de sacar al PRI de Los Pinos, don Vicente entró por su propio pie a la casa de las tepocatas.
Y es que al expresidente, que en los tiempos del Y2K le cantó un tiro derecho a las víboras y alimañas, terminaron seduciéndolo las feromonas políticas de Alito Moreno y, posiblemente, ese irresistible mojo del bótox que emana del rostro del tupíííido y sensual senador.
Por eso Fox ya no vio dinosaurios en el edificio del JURASSIC PRI… ¡Ahora vio “coincidencias”!
Así que, definitivamente, algo tiene Vandalito que seduce al guanajuatense, porque ambos terminaron haciendo match en este Tinder de la realpolitik mejicana.
Y vaya que hubo química. Fox salió tan prendido del encuentro que, como chiquillo enamorado, rápidamente escribió sobre la unidad y la necesidad de “poner a México por encima de las diferencias”.
¡Y qué match, papá! Porque al excocacolero le dieron tremendo arrimón de dinosaurio y se le puso tiesa… la convicción democrática.
Sí, el mismo hombre que hizo carrera pateando el pesebre priista terminó entrando al establo atraído por el almizcle del legislador caribeño.
Curiosamente, Fox solía presumir que podían quitarle lo majadero, pero nunca lo ranchero. Sin embargo, lo que jamás aclaró es que también podían bajarle lo antipriista.
Hasta aquí podría quedarse solamente en puro y vil chacoteo, pero la escena nos regala a una oposición con problemas para producir futuro y a un Alito que le urgen aliados porque sabe que el PRIcámbrico vive al borde del precipucio.
Sí, Fox llegó a Los Pinos prometiendo acabar con el dinosaurio y, 26 años después, regresó siguiendo su olor.
Así que, parafraseando a Monterroso… Cuando el dinosaurio despertó, Fox todavía seguía ahí.
Tamaliza para el POTUS
A Donald Trump se le volvió a inflamar el arancel y, desde el púlpito dorado del Despacho Oval, anda diciendo que México prácticamente no tiene nada que ofrecerle al imperio salvo “tamales calientes, tomates y un par de cosas”.
¡Ah, jijos!
El sommelier del Big Mac, catador de Coca-Cola y gastrónomo emérito del KFC aseguró además que Estados Unidos “pierde” 195 mil MDD anuales con México, amagando nuevamente suspender intercambios comerciales si la Reserva Federal no baja las tasas.
Eso sí, entre tamal y amenaza tuvo tiempo para reconocer que Claudia Sheinbaum le cae bien y que la respeta.
Y entonces apareció Ricardo Monreal con todo el colmillo y la sazón.
Así que con eso de que el POTUS anda tan pendiente de nuestra despensa, Monreal anunció que le harán llegar tamales “no tan picantes”, (no vaya a ser que luego se les irrite el chiquillo) puré de tomate sinaloense y guacamole con aguacate Hass michoacano.
¡Eso, don Ricardo!
Para que Trump vea lo que es bueno y comprenda que México no cabe en la sección de congelados de un Walmart.
Y como México es mucho más que tamales, tal vez sea conveniente que para la otra a Trump le toque que le manden una buena dotación de cóctel de jugo de langosta.
Aunque también estaría muy bien que deguste un chorizo toluqueño en fundas de cuero, su buen mole y unas enchiladas con crema de Zacatecas, precisamente del estado de Ricardo Monreal; y ya de postre, un dulce de anís con pasas.
Ya si al POTUS todavía le queda antojo de andar ninguneando el comercio con México y la mesa nacional, que se siente, se acomode la corbata y pruebe tantito de lo que aquí se cocina.
Total, Trump ninguneó nuestros tamales y Monreal ya se los mandó calientitos… y que cada quien entienda el gesto diplomático como le acomode.
¿Id¡ota Multistask?
Francisco Fiorentini es una especie de navaja suiza de la vida pública cachanilla, con la pequeña particularidad de que cuando alguien necesita el sacacorchos sale la lima y cuando pide tijeras aparece el picadientes.
Empresario, activista, anticorrupción, candidato, analista y ahora comunicador.
¡Ave María Purísima!
A Pancho sólo le falta narrar el clima, vender Herbalife, tener su restaurante de comida china, ser la estrella de las Fiestas del Sol y andar de sugar.
Pero su más reciente numerito ocurrió al repartir miércoles de ceniza contra Miguel Bujanda, exsecretario de Gobierno de Tijuana, dentro de esa nueva vocación de comunicador con la que Fiorentini pretende sentar cátedra sobre política bajacaliforniana.
¡Pero Bujanda no puso la otra mejilla!
Publicamente le regresó el cariñito llamándolo “idiota” y además le aventó sobre la mesa el tema de las condiciones de la Cruz Roja de Mexicali, de la cual fue presidente del Patronato.
¡Sopas, Pancho!
Y es que Fiorentini posee una extraordinaria facilidad para meterse a todos los círculos y terminar pidiendo “quimis”, buscando la salida de emergencia.
En 2024 quiso gobernar Mexicali y Norma Bustamante, ¡sin realizar campaña!, le acomodó una señora tranquiza electoral de 129 mil 178 votos contra 74 mil 826.
Ya antes, hasta el INE le había cancelado el registro por omisiones en sus informes de precampaña, aunque la batalla jurídica continuó.
Después vino aquel delicioso encabezado de ZETA, titulado “Exiliado”, sobre su situación en PIMSA, y de cómo estaba más que apestado en los círculos empresariales.
Pero ahora Pancho encontró el micrófono, y es de los que piensa que su palabra es la ley.
Así que viendo semejante currículum, quizá lo que le quisieron decir es que sí, que es un id¡ota, pero “multitask”.
¡Quééééééé báááááárbaro, Fiorentini! ¡Qué bárbaro!