Martes 22 de septiembre de 2026
Martes 22 de septiembre de 2026

Menú

¡Enlace copiado!
Dos horas para llegar al trabajo... la otra cara del Día Mundial sin Auto en Tijuana
BC

Dos horas para llegar al trabajo... la otra cara del Día Mundial sin Auto en Tijuana

TIJUANA.- Salir de casa dos horas antes para llegar al trabajo no es un escenario ajeno para algunos tijuanenses. En una ciudad donde amplias zonas habitacionales se encuentran alejadas de corredores industriales, universidades y centros de empleo, la distancia, los congestionamientos y las esperas del transporte público pueden convertir los recorridos cotidianos en una extensión de la jornada laboral.

Este 22 de septiembre se conmemora el Día Mundial sin Auto, una iniciativa que busca generar conciencia sobre la dependencia del automóvil y promover alternativas de movilidad como el transporte público, la bicicleta y los desplazamientos a pie. 

En Tijuana, sin embargo, la fecha también obliga a mirar las condiciones que llevan a miles de personas a utilizar diariamente un vehículo o invertir largos periodos para trasladarse en transporte público.


Por su parte, el Programa Estratégico Metropolitano 2023-2037 reportó que 40.15% de las personas consultadas consideró “demasiado” el tiempo que necesita para llegar a su trabajo o lugar de estudio, prácticamente la misma proporción que consideró adecuado su tiempo de recorrido.

La forma de trasladarse también muestra las características particulares de Tijuana. En ese mismo ejercicio, 43.61% señaló utilizar taxi o autobús de ruta para su desplazamiento habitual al trabajo o la escuela, 28.12% automóvil propio y 12.48% taxi libre o servicios de transporte por aplicación. Apenas 3.91% dijo realizar su recorrido a pie y 0.15% en bicicleta.


Hasta dos horas para llegar a casa
Detrás de los promedios existen trayectos considerablemente más largos. Usuarios del transporte público entrevistados en septiembre de 2026 en el bulevar Industrial reportaron esperas superiores a una hora y recorridos que pueden alcanzar hasta dos horas para llegar a su destino después de terminar su jornada laboral.

La situación también ha quedado documentada en la Zona Sur. En agosto comenzó a operar una ruta directa entre Cedros y la zona de La Postal y UABC Otay, creada después de meses de gestiones de los propios residentes ante las dificultades para conseguir transporte.

El recorrido fue estimado en aproximadamente una hora con 20 minutos, mientras que habitantes señalaron que anteriormente podían esperar más de una hora únicamente para conseguir una unidad que les permitiera salir del fraccionamiento. Antes de contar con la ruta directa, algunos usuarios necesitaban utilizar dos o tres unidades y destinar cerca de tres horas entre esperas y recorridos.

Los problemas de movilidad en esa zona tampoco son nuevos. Habitantes de Cedros reportaron desde 2024 que un traslado hasta el bulevar Fundadores podía alcanzar una hora y media, mientras residentes de otros puntos de Santa Fe calculaban entre 45 minutos y una hora únicamente para salir del sector durante periodos de congestionamiento.

Para una persona cuyo recorrido alcanza dos horas por sentido, una jornada de ocho horas puede estar acompañada por otras cuatro destinadas únicamente a ir y regresar. Esto no significa que cuatro horas sea el tiempo promedio de traslado de los tijuanenses, pero sí refleja los extremos que puede alcanzar la movilidad dependiendo de la zona de residencia, el destino, el horario y el medio de transporte utilizado.

El tráfico no cede
Quienes utilizan automóvil enfrentan otra parte del problema. El TomTom Traffic Index registró durante 2025 un nivel promedio de congestión de 47.4% en Tijuana, 2.2 puntos porcentuales por encima del año anterior.

Un recorrido de 10 kilómetros requirió en promedio 20 minutos con 29 segundos durante 2025 y la velocidad promedio durante las horas pico se ubicó en 25.5 kilómetros por hora.

La plataforma calculó además 72 horas perdidas durante el año por efecto de la congestión en horas pico. La cifra no representa el tiempo completo destinado a trasladarse, sino el tiempo adicional provocado por las condiciones del tráfico bajo la metodología utilizada por TomTom.

¿Dejar el automóvil es realmente una opción?
El Día Mundial sin Auto surgió precisamente para cuestionar la dependencia de las ciudades respecto del vehículo particular y promover medios de transporte más sustentables. 

En México, la conmemoración busca generar una reflexión sobre los hábitos de movilidad y fomentar el transporte público, la bicicleta y los desplazamientos peatonales.

En Tijuana, el planteamiento enfrenta una realidad más compleja ya que pedir a una persona que deje el automóvil supone que exista una alternativa razonable para llegar a su destino. 

Los datos del Programa Estratégico Metropolitano muestran que la bicicleta representa apenas 0.15% de los desplazamientos habituales reportados y caminar 3.91%, mientras que el transporte público concentra una proporción considerable de los viajes.

La experiencia de zonas como Cedros evidencia además que utilizar transporte colectivo no necesariamente significa realizar recorridos rápidos. La falta de rutas directas, los tiempos de espera y los transbordos pueden convertir un trayecto de trabajo o estudio en varias horas fuera de casa.

Por ello, el desafío para Tijuana no consiste únicamente en reducir el número de automóviles, sino en construir alternativas capaces de competir con ellos en cobertura, frecuencia, seguridad y tiempos de traslado.

El tiempo destinado a moverse por la ciudad también comienza a formar parte de la discusión laboral. El estudio La experiencia laboral 2026 en México, realizado por WeWork y Michael Page, encontró que 56.93% de los profesionales mexicanos prefiere un modelo híbrido, frente a 33% que actualmente trabaja bajo ese esquema. Entre quienes lo prefieren, 67.7% señaló la reducción de los tiempos de traslado como su principal motivación.

Los porcentajes corresponden a una medición nacional y no específicamente a Tijuana, pero ayudan a explicar una discusión que cobra especial relevancia en ciudades con desplazamientos prolongados: trabajar algunos días fuera de la oficina puede significar recuperar horas que normalmente se destinan al camino.

La alternativa, sin embargo, tiene límites evidentes en Tijuana. Una parte importante de su actividad económica depende de empleos que requieren presencia física, particularmente en manufactura, logística, comercio y servicios. Para un trabajador de producción, un operador, un empleado de comercio o buena parte del personal de servicios, trabajar desde casa simplemente no es una posibilidad.

El propio diagnóstico metropolitano apunta entonces hacia un problema de mayor profundidad: dónde se construye vivienda, dónde se encuentran los empleos y qué tan eficiente es la conexión entre ambos puntos.
JDLT
JDLT

Equipo editorial · BCTneus