El dedo que acomodó a Andrea
“A falta de pan, tortillas”, dicen por ahí, pero llevado a la realpolitik mexa, “a falta de gubernatura, una coordinación municipal”, especialmente cuando la envuelven con membrete guinda para que nadie se atreva a llamarle “hueso”.
Así que Andrea Chávez ya tiene el suyo.
Y es que después de quedarse parcialmente fuera de la futura candidatura de MORENA al Gobierno de Chihuahua, la senadora fue designada coordinadora municipal en Ciudad Juárez para 2027.
Dicen que no es premio de consolación, ¡faltaba más!
Pero digamos que es uno de esos reconocimientos que llegan por obra, gracia y finger del espíritu santo.
Sin embargo, para Andrea, a quien en múltiples ocasiones han señalado de ser protegida del grupo de Adán Augusto López, es lo de menos.
Aunque lo verdaderamente interesante es el precedente que MORENA está construyendo en un partido que domina las encuestas y que, precisamente por eso, debería cuidar la manera en que reparte posiciones.
Mark Twain escribió en The Gilded Age una reflexión mucho más compleja que la frase sobre la historia que “rima” que suelen atribuirle.
El buen Mark sostuvo que la historia no se repite, pero que las combinaciones del presente suelen construirse con fragmentos de viejas leyendas.
Y vaya que la podemos adaptar a estos lares, porque durante décadas nos explicaron que el dedazo pertenecía al museo del viejo régimen, junto al tapado, la cargada y aquellas elecciones internas donde todos podían competir con absoluta libertad siempre que ganara el previamente elegido.
Pero el dedo también evolucionó, y muchos esperan que no sea con la venia del mismo “Drácula Tabasqueño”...porque entonces sí, Andréa habrá ganado una posición, pero MORENA habrá pedido y mucho.
Que se cayó la casa, ¡¿QUÉ QUÉ?!
Dicen que “piensa mal y acertarás”, así que los seguidores más ultras y rabiosos de La Casa de los Famosos decidieron llevar sus quejas no Bucareli, sino a las redes sociales.
¡Que para que se les tomara en cuenta!
Con dolor en el alma, acusan que el producto estrella de ENDEMOL dejó de parecer reality y adquirió un cierto tufo electoral.
¡Igualito al de 1988!
Recordando esa alta referencia, aquella elección quedó marcada en el imaginario mexicano por la interrupción en la difusión de resultados, episodio que décadas después el propio INE describió como un parteaguas de nuestra historia electoral.
Claro que aquí no estaban Cuauhtémoc Cárdenas ni Carlos Salinas disputándose Los Pinos, sino Mariana Ochoa, Memo Schutz, Karina Torres y compañía peleando un maletín de 4 millones de pesos, que al final Mariana terminó ganando con 10 millones 825 mil 542 votos.
O sea que casi, casi, ¡uno de cada 12 mexicanos habría votado por la amazona de OV7 que canta la de Shabadabada, Shabadabada.
Un mucho rasurado el dato, ¿no? Y más si vemos que, entre todos los participantes, se repartieron supuestamente 50 millones de votos.
Guy Debord escribió en La sociedad del espectáculo que el espectáculo no es simplemente un conjunto de imágenes, sino una relación social mediada por ellas.
Así que bien podríamos decir que México decidió perfeccionar la teoría y ya no sabemos si vemos televisión, elecciones o una kermés digital con Galilea Montijo.
Eso sí, lo único que faltó en esta emisión fue Bartlett entrando al confesionario.
Y en una de esas un sobre amarillo que dijera: “Habitante, tus porcentajes han abandonado la casa”.
Monreal ya busca las pantuflas
“Gallina vieja hace buen caldo”, dice la sabiduría popular, pero hasta al caldo llega la hora de apagarle a la lumbre.
Ricardo Monreal parece haber entendido que después de varias décadas brincando entre partidos, cámaras, gubernaturas, delegaciones y negociaciones, quizá conviene comenzar a buscar dónde guardó las pantuflas y la pijamita.
El zacatecano recién confirmó que no se registró para buscar nuevamente la diputación en 2027.
Dice que no se trata de ambiciones personales, que primero está la unidad de MORENA y que, cuando termine su etapa política, cambiará San Lázaro por la academia.
Monreal es uno de los grandes sobrevivientes de la vieja guardia de la realpolitik azteca donde comenzó en el PRI, pasó por el PRD, gobernó Zacatecas, fue senador, delegado en Cuauhtémoc y terminó convertido en uno de los operadores más reconocibles del morenismo.
Ha visto pasar presidentes, candidatos, corcholatas, rebeldes, conversos y suficientes coordinadores parlamentarios para organizar una posada.
Dijo que esperará lo que determine MORENA, porque un político de ese kilometraje sabe que nunca se abandona completamente la pista mientras todavía exista alguien dispuesto a marcarle por teléfono.
Tal vez después vengan los libros, las aulas y los nietos.
Y entonces podrá contemplar desde la tranquilidad de Zacatecas todo el feudo que ha enarbolado.