Morena BC y un relevo de alto calibre
En Morena Baja California comienza a perfilarse una nueva etapa política, con la dirigencia estatal como una posición estratégica que despierta expectativas entre quienes aspiran a conducir los destinos del partido gobernante rumbo a las elecciones de 2027.
Así que la próxima renovación de la presidencia abre una oportunidad para aquellos perfiles que, pese a su trayectoria dentro del movimiento, todavía no han tenido ocasión de encabezar una encomienda de alto calibre.
Sí, el relevo ocurre en circunstancias aciagas e inesperadas, una situación que coloca al morenismo bajacaliforniano ante la necesidad de reorganizar su conducción.
Y en ese sentido, la presidencia estatal podría resultar atractiva para más de uno, especialmente para quienes llevan años esperando una oportunidad de mayor protagonismo.
Como advierte el refrán, “no todo lo que brilla es oro”, y menos cuando el cargo exige conciliar intereses, administrar aspiraciones y mantener la cohesión de un partido donde las candidaturas comienzan a despertar entusiasmos.
Y por si no fuera suficiente, los tiempos tampoco conceden demasiadas cortesías.
Por tanto, la transición deberá resolverse con suficiente margen para preparar la contienda de 2027, justo cuando las diferencias internas suelen adquirir una intensidad proporcional al número de cargos disponibles.
Habrá nombres, respaldos y negociaciones que permitirán conocer quién tiene verdadera capacidad de convocatoria y quién solamente cuenta con padrinos políticos.
Así que a un mes de finalizar este 2026, Morena conserva una posición privilegiada en Baja California, pero su próximo dirigente recibirá la responsabilidad de mantener unido al movimiento guinda, donde ponerse de acuerdo suele ser bastante más complicado que ganar una elección.
La guerra de los digital coward’s
A los viejos operadores de las guerras sucias en la realpolitik les bastaban una fotocopiadora, una lengua venenosa y un lacayo dispuesto a repartir pasquines de madrugada.
Pero sus herederos, remiendos de Goebbels digitales, descubrieron que en el Higgsfield por unos dólares pueden comprarle una cara a la inteligencia artificial y ponerla a decir las barbaridades que ellos jamás se atreverían a sostener frente a un micrófono.
Por lo pronto, la ocurrencia ya llegó a Mexicali, donde ya son varias las páginas apócrifas que han comenzado a lanzar videos contra posibles aspirantes a la alcaldía de 2027, protagonizados por criaturas digitales que recitan acusaciones al por mayor.
Bien decía la abuela que “el que tira la piedra y esconde la mano, algo debe traer entre manos”, aunque estos artistas del anonimato también esconden la factura.
Quedaría por conocer quién paga los muñecos y qué aspiraciones políticas encuentran conveniente embarrar antes de que comience formalmente la competencia.
Entre el clima, las recomendaciones de la mochila, y otras más, la capital bajacaliforniana tiene suficientes problemas como para añadirle una colección de ventrílocuos electorales.
Tanto adelanto tecnológico para terminar haciendo política con los mismos métodos de los cobardes de antaño, solo que ahora hasta la cara tienen que pedirla prestada.
¡Qué bárbaros!
Fox se metió en la boca del lobo
A Vicente Fox Quesada, empresario del negocio del cannabis, exejecutivo en América Latina de la mayor refresquera del mundo y expresidente de México, parece que los años le han dejado intacta esa extraordinaria facilidad para abrir la boca y convertir cualquier ocurrencia en pura miércoles de ceniza.
Esta vez, el hombre de las botas rancheras en un ya casi perenne lapsus oligofrenico, presumió que hizo ganar a Felipe Calderón en las elecciones presidenciales de 2006, confesión tan delicada como imprudente, especialmente viniendo de quien tenía la obligación constitucional de garantizar la imparcialidad del gobierno.
Y como dice el viejo refrán, “el pez por su propia boca muere”.
Sus declaraciones despertaron a los viejos fantasmas de aquella elección que Andrés Manuel López Obrador perdió oficialmente por apenas 0.56 puntos porcentuales, y ahora Morena, encabezado en esta ofensiva por la legisladora Xóchitl Bravo, prepara una denuncia penal contra el expresidente.
Sin siquiera haber pensado las cosas, aquel ranchero que llegó a Los Pinos prometiendo sacar a las tepocatas y víboras prietas terminó ofreciendo municiones a sus adversarios con una confesión que podría perseguirlo casi veinte años después.
Fox asegura que lo malinterpretaron, aunque a estas alturas su peor enemigo ya no parece estar en Morena, sino en esa lengua suya que lleva años trabajando horas extras para destruir lo que todavía quedaba de su legado y que parece ser únicamente aplaudido por Martita y toda su parentela.