La carpeta de investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) establece que el accidente, que causó 14 personas fallecidas y más de 90 lesionadas, fue resultado de negligencia operativa atribuible al factor humano, con base en datos técnicos extraídos de la caja negra de la locomotora.
Los peritajes señalaron que el convoy circulaba por encima de los límites de velocidad permitidos: registró 65 kilómetros por hora en una curva donde el máximo es de 50 kilómetros, y en tramos rectos llegó a 110 kilómetros por hora excediendo el tope autorizado de 70 kilómetros. La FGR descartó fallas mecánicas o estructurales en los rieles o el equipo ferroviario.
Además del presunto exceso de velocidad, la investigación reveló fallas administrativas. Ambos imputados no contaban con licencias vigentes al momento de operar el tren, y Mendoza Cerón es señalado por permitir la salida del convoy bajo esas condiciones de irregularidad.