Los datos reflejan estabilidad en la percepción positiva de la mayoría de los mexicanos respecto a la presidenta.
Respecto a acciones específicas, el viaje de la mandataria a España fue evaluado positivamente por 55% de los encuestados, frente a 24% que lo calificó de manera negativa, según el ejercicio de El Financiero, mientras que un segmento restante se mantuvo neutral o no emitió opinión.
Ambos estudios coinciden en que la aprobación presidencial se mantiene por encima del 60% en todo momento, lo que refleja estabilidad en los niveles de respaldo durante la primera cuarta parte de su gestión.