El legislador permanecerá en Sinaloa y no acudirá a la sesión legislativa programada, aunque no solicitó licencia a su cargo como senador.
Inzunza afirmó públicamente que se encuentra “en su tierra” y “a ras de suelo”, mientras enfrenta los señalamientos hechos por autoridades estadounidenses.
Las acusaciones forman parte de una investigación que involucra a funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos señala a los implicados por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y supuestas conspiraciones relacionadas con tráfico de narcóticos y protección al crimen organizado.
Enrique Inzunza ha rechazado previamente las acusaciones y las calificó como una “infamia”.
El senador es identificado como uno de los políticos más cercanos a Rubén Rocha Moya en Sinaloa.
Antes de llegar al Senado, Inzunza se desempeñó como secretario general de Gobierno de Sinaloa, además de haber sido magistrado y presidente del Supremo Tribunal de Justicia del estado.