HERMOSILLO.- Los gobiernos de Sonora y Tamaulipas rechazaron las versiones publicadas por el diario estadounidense Los Angeles Times, que señalan a los gobernadores Alfonso Durazo Montaño y Américo Villarreal Anaya como presuntos objetivos de investigaciones federales en Estados Unidos por supuestos vínculos con el crimen organizado.
El reportaje sostiene, citando fuentes anónimas familiarizadas con los casos, que ambos mandatarios estarían siendo investigados por autoridades estadounidenses y que incluso habrían enfrentado restricciones relacionadas con sus visas. En el caso de Durazo, el medio afirma que la visa habría sido revocada el año pasado, mientras que respecto a Villarreal señala una investigación presuntamente relacionada con operaciones de contrabando de combustible.
Las publicaciones se dan en el contexto de la estrategia impulsada por la administración del presidente Donald Trump para investigar posibles nexos entre organizaciones criminales y funcionarios mexicanos. Sin embargo, hasta el momento, ninguna autoridad estadounidense ha emitido información pública, documentos judiciales, acusaciones formales o comunicados oficiales que respalden los señalamientos mencionados en el reportaje.
Tras la difusión de la nota, la coordinadora de Comunicación Social del Gobierno de Sonora, Paloma Terán, negó categóricamente la información relacionada con Alfonso Durazo. A través de redes sociales afirmó que el gobernador mantiene una visa vigente y aseguró que no ha recibido ninguna notificación por parte de autoridades estadounidenses sobre alguna investigación en su contra.
“Es completamente falsa la información publicada por el medio Los Angeles Times respecto del gobernador Alfonso Durazo Montaño. El gobernador cuenta con una visa vigente y no ha sido notificado de investigación alguna por parte de las autoridades de los Estados Unidos”, señaló la funcionaria, quien también rechazó cualquier acusación que, afirmó, carezca de sustento verificable.
En Tamaulipas, la respuesta fue similar. Gerardo Algarín, director general de Comunicación Social del Gobierno estatal, calificó las afirmaciones como falsas y sostuvo que el reportaje pretende presentar acusaciones de gran gravedad sin exhibir pruebas que las respalden. En su posicionamiento aseguró que no existen documentos, expedientes, resoluciones judiciales ni evidencia verificable que confirme las versiones publicadas.
“Nadie puede convertir rumores, versiones anónimas o especulaciones en hechos. La verdad se demuestra con evidencia; las insinuaciones jamás sustituyen a las pruebas”, expresó el funcionario estatal al responder a los señalamientos sobre Américo Villarreal.
Hasta ahora, el debate gira en torno a versiones encontradas. Por un lado, el medio estadounidense sostiene que las investigaciones existen y cita fuentes cercanas a los casos; por el otro, los gobiernos de Sonora y Tamaulipas aseguran que las acusaciones carecen de sustento documental y que ninguno de los gobernadores ha sido notificado formalmente por autoridades estadounidenses.
Mientras no exista información oficial de los organismos encargados de las investigaciones en Estados Unidos, los señalamientos continúan siendo motivo de controversia política y mediática.