CHIAPAS.— Xóchitl Guadalupe Cruz López tenía apenas ocho años cuando comenzó a buscar una solución para las familias de su comunidad que no podían calentar agua. En una región donde las bajas temperaturas forman parte de la vida cotidiana, la niña chiapaneca observó que muchas personas se bañaban con agua fría o dependían de la leña y el gas, recursos que no siempre estaban a su alcance.
Una vocación científica desde la infancia
Xóchitl cursó la primaria en la escuela Josefa Ortiz de Domínguez, en San Cristóbal de Las Casas. Su formación científica también estuvo acompañada por el Programa Adopte un Talento (PAUTA), creado por investigadores de la UNAM para acercar a niñas, niños y jóvenes a la investigación. Desde los cuatro años comenzó a participar en actividades científicas y a desarrollar proyectos con el respaldo de sus padres.
Uno de sus primeros experimentos fue “La esencia de Xóchitl”, un pequeño laboratorio casero con el que intentó obtener aromas de flores. Después llegó su proyecto más conocido: “Baño calientito”, un calentador solar construido con botellas de plástico, mangueras, madera, vidrio y otros materiales accesibles. El dispositivo aprovecha la energía del sol y no necesita gas, electricidad ni bombas para funcionar.
La idea buscaba resolver varios problemas al mismo tiempo: permitir que las familias tuvieran agua caliente, reducir sus gastos y disminuir el uso de leña, cuya extracción contribuye a la tala de árboles. El proyecto comenzó en su propia casa y posteriormente fue instalado en otros hogares, donde ayudó a reducir el consumo de gas.
Su talento llamó pronto la atención. En 2018 se convirtió en la primera niña en recibir el Reconocimiento ICN a la Mujer, entregado por el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM. Dos años después, la revista Time la incluyó entre jóvenes innovadores que utilizaban la ciencia y la tecnología para resolver problemas de sus comunidades.
Pero Xóchitl no se quedó solamente con el calentador. También ha trabajado en investigaciones sobre la conservación de los humedales de montaña, la prevención del maltrato infantil y la dependencia de las redes sociales durante la pandemia. Actualmente cursa la preparatoria y mantiene su deseo de estudiar Medicina para convertirse en neurocirujana.
¿Cómo funciona “Baño calientito”?
Xóchitl Guadalupe Cruz comenzó a desarrollar “Baño calientito” cuando tenía ocho años. Durante los últimos ocho años, el proyecto ha pasado por diferentes mejoras con el objetivo de ofrecer agua caliente a las familias de San Cristóbal de Las Casas, donde las bajas temperaturas y la falta de recursos obligan a algunas personas a bañarse con agua fría.
El sistema funciona con energía solar. El agua fría circula hacia botellas de plástico pintadas de negro, las cuales absorben el calor del sol. Conforme aumenta su temperatura, el agua sube de manera natural hasta un tanque de almacenamiento, sin utilizar bombas, electricidad ni gas.
El primer modelo instalado en su casa fue elaborado con dos puertas de cristal, mangueras, recipientes y botellas reutilizadas. Además de reducir el consumo de gas, el invento evita recurrir a la leña, una práctica que contribuye a la tala de árboles y al deterioro ambiental.
El costo depende de los materiales y de la versión: algunos prototipos han rondado entre los 500 y 700 pesos. Xóchitl trabaja ahora en un modelo con capacidad para calentar hasta 50 litros de agua y alcanzar temperaturas cercanas a los 70 grados.
De un video viral al encuentro con Sheinbaum
La historia de Xóchitl volvió a ganar atención este fin de semana, después de que el creador de contenido Alexis Omman difundiera un video para mostrar su trabajo y pedirle a la presidenta Claudia Sheinbaum que la recibiera. La mandataria respondió públicamente que deseaba conocerla y apoyarla; este jueves, el encuentro se concretó en Palacio Nacional.
Durante la conversación, transmitida en redes sociales, Xóchitl explicó cómo funciona “Baño calientito” y las modificaciones realizadas para conservar mejor el calor. El calentador ya funciona en seis viviendas, incluida la suya, y sus usuarios han reportado una disminución en el gasto de gas.
Sheinbaum se comprometió a involucrar a las secretarías de Educación Pública y de Energía para que sus equipos viajen a Chiapas, conozcan el invento y analicen la posibilidad de reproducirlo en beneficio de más familias. “Nos ponemos de acuerdo para que muy pronto vayan allá, conozcan el invento y vean cómo se puede reproducir”, señaló.
La presidenta también ofreció acompañamiento para registrar la creación ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. La intención es proteger el trabajo de Xóchitl y ayudar a que el calentador deje de ser un proyecto instalado en unos cuantos hogares para convertirse en una alternativa al alcance de más comunidades.