En un mensaje público, el pontífice dijo unirse al llamado de los obispos cubanos para que los responsables políticos promuevan un diálogo “sincero y eficaz”, con el objetivo de evitar la violencia y cualquier acción que pueda incrementar el sufrimiento del pueblo cubano.
Asimismo, exhortó a que se privilegie la vía del entendimiento como mecanismo para contener la escalada de confrontación y prevenir consecuencias humanitarias.
El papa encomendó a la Virgen de la Caridad del Cobre la protección del pueblo cubano, a quien definió como “el querido pueblo” de esa nación caribeña, y pidió asistencia espiritual para todos los hijos de esa tierra.