En el comunicado, la representación estadounidense recomendó considerar abandonar Israel mientras continúen operando vuelos comerciales, ante la posibilidad de que la situación se deteriore.
La embajada advirtió que, debido a incidentes de seguridad que pueden ocurrir sin previo aviso, podría restringir o prohibir temporalmente el desplazamiento de empleados y familiares a determinadas zonas del país, incluida la Ciudad Vieja de Jerusalén y Cisjordania.
La medida se da en un contexto de tensión regional. El anuncio coincide con la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford a la costa israelí, como parte de un despliegue militar estadounidense en Oriente Medio.
De acuerdo con lo reportado, este movimiento forma parte de una posible estrategia militar de Estados Unidos ante la situación con Irán, en paralelo a la tercera ronda de negociaciones de este año entre ambos países sobre el programa nuclear iraní, en medio de amenazas militares por parte de Washington.