BOGOTÁ, Colombia.- La elección presidencial de Colombia entró en una nueva etapa de incertidumbre luego de que el presidente Gustavo Petro y el candidato oficialista, Iván Cepeda, rechazaran los resultados preliminares de la primera vuelta presidencial, en la que el aspirante de derecha Abelardo de la Espriella apareció como el candidato más votado.
De acuerdo con el preconteo realizado por la Registraduría Nacional, De la Espriella obtuvo el primer lugar y avanzó al balotaje del próximo 21 de junio, mientras que Cepeda quedó en segundo lugar con alrededor del 40.9 por ciento de los votos. Sin embargo, tanto el gobierno como el candidato oficialista han pedido esperar los resultados definitivos del escrutinio oficial antes de reconocer plenamente los resultados.
El presidente Petro aseguró que no acepta los datos preliminares y sostuvo que existen inconsistencias relacionadas con el censo electoral. Sin presentar pruebas públicas, afirmó que el sistema de preconteo registra alrededor de 800 mil personas adicionales y recordó que ese mecanismo únicamente tiene carácter informativo y no constituye el resultado legal de la elección. Horas antes también había solicitado investigar posibles irregularidades relacionadas con la identidad de algunos votantes.
Por su parte, Iván Cepeda afirmó ante sus simpatizantes que el oficialismo sigue siendo la principal fuerza política del país y aseguró que existen votos que, según él, fueron mal contabilizados. El candidato denunció un presunto desfase de más de 850 mil registros electorales y habló de votaciones atípicas en algunas mesas, aunque tampoco presentó evidencia pública de esas acusaciones. Cepeda sostuvo que fijará una postura definitiva únicamente cuando concluyan los trabajos de las comisiones escrutadoras.
Del otro lado, Abelardo de la Espriella respondió a los cuestionamientos asegurando que defenderá el resultado electoral y pidió vigilancia internacional sobre el proceso. El candidato, identificado con una línea de derecha dura, acusó al oficialismo de intentar sembrar dudas sobre una elección que, según los resultados preliminares, le otorgó una ventaja inesperada frente a quien durante meses fue considerado favorito en la mayoría de las encuestas.
Lo que sigue ahora es el proceso de escrutinio oficial. A diferencia del preconteo, que se realiza la misma noche de la elección para ofrecer resultados rápidos, el escrutinio es llevado a cabo por comisiones integradas por jueces electorales que revisan actas, corrigen posibles errores y emiten los resultados jurídicamente válidos.
Una vez concluido ese procedimiento, la autoridad electoral confirmará oficialmente a los dos candidatos que competirán en la segunda vuelta presidencial programada para el 21 de junio. La campaña entrará entonces en su fase decisiva, con un país nuevamente polarizado entre el proyecto político impulsado por Gustavo Petro y una oposición fortalecida por el avance de Abelardo de la Espriella, quien busca capitalizar el descontento con el gobierno y convertirse en el próximo presidente de Colombia.