De acuerdo con las declaraciones atribuidas al mandatario estadounidense, Washington prepara nuevas operaciones militares contra objetivos iraníes, mientras mantiene la presión sobre el gobierno de Teherán en medio de un escenario de creciente confrontación.
Trump también expresó su intención de tomar control de la isla de Jarg (Kharg), considerada uno de los principales centros de exportación petrolera de Irán y una instalación estratégica para la economía de ese país.
El presidente estadounidense comparó esa posibilidad con acciones que, según afirmó, Estados Unidos ha impulsado anteriormente en relación con el sector energético venezolano.
Las declaraciones ocurren en un contexto de intercambios militares entre ambas naciones. Estados Unidos ha realizado bombardeos contra instalaciones militares, sistemas de defensa y redes de comunicación iraníes, mientras que Irán ha respondido con ataques dirigidos contra intereses y bases estadounidenses en la región del Golfo Pérsico.
La crisis también ha generado preocupación internacional por sus posibles efectos en el mercado energético global, especialmente después de que Irán anunciara el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Mientras las negociaciones para alcanzar un acuerdo permanecen estancadas, Trump sostuvo que continuará la presión militar sobre Irán hasta que ese país acepte las condiciones planteadas por Washington.
La situación ha provocado advertencias de distintos gobiernos y organismos internacionales sobre el riesgo de que el conflicto derive en una guerra regional de mayores dimensiones.