Alexandria Ocasio-Cortez, una de las figuras más visibles de la izquierda demócrata en Estados Unidos, decidió hablar públicamente sobre fertilidad, maternidad y las presiones que enfrentan las mujeres al tomar decisiones sobre su futuro, en medio de un escenario político marcado por la agenda conservadora del gobierno de Donald Trump. Y mientras abre esta discusión, la congresista de 36 años no descarta buscar la Presidencia en 2028.
La representante por Nueva York comenzó un proceso para congelar sus óvulos y decidió compartir parte de la experiencia en redes sociales. Pero el procedimiento es apenas el punto de partida sobre qué tanto pesan sobre las mujeres las expectativas alrededor de la maternidad, la fertilidad y la familia, especialmente cuando intentan construir una carrera profesional o política.
En el caso de Ocasio-Cortez, esa presión adquiere una dimensión distinta porque ella misma ocupa un cargo público y podría aspirar a uno de los puestos más importantes del país. Su edad, sus decisiones familiares y la posibilidad de tener hijos pueden convertirse en parte de la conversación sobre su carrera de una manera que, históricamente, no ocurre con los hombres.
“Los hombres se presentan a un cargo o, francamente, van a entrevistas de trabajo, y la gente no piensa: ‘¿Qué edad tiene? ¿Va a querer formar una familia?’”, cuestionó.
Y no se trata únicamente de quién recibe más preguntas sobre su vida personal. También está la forma en que las mujeres son presionadas alrededor de la fertilidad: tener hijos o no tenerlos, hacerlo a determinada edad, conservar la posibilidad de hacerlo más adelante o incluso poder pagar por las alternativas disponibles.
La propia experiencia de Ocasio-Cortez expone una de esas desigualdades. El procedimiento que decidió realizar no está cubierto por su seguro y puede representar un gasto de entre 8 mil y 9 mil dólares, además de alrededor de mil 200 dólares cada año para conservar los óvulos congelados.
En redes sociales, después de recibir mensajes negativos por hablar del tema, cuestionó la presión que existe sobre las mujeres independientemente de la decisión que tomen.
“No importa qué decisión tomes, si tienes hijos, cuándo los tienes o lo que sea”, señaló, al advertir que esa presión puede colocar a las mujeres en un estado de miedo o inseguridad para después hacerlas tomar decisiones desde ahí.
La discusión ocurre además en un momento particularmente político para Estados Unidos. Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, los derechos reproductivos y el acceso a servicios relacionados con la salud reproductiva se mantienen como parte de una disputa entre la derecha y la izquierda estadounidense.
Ocasio-Cortez pertenece al ala progresista del Partido Demócrata y ha convertido los derechos reproductivos en uno de los temas de su trayectoria política. Por eso, su decisión de hablar de fertilidad y maternidad no ocurre aislada de sus posiciones políticas: forma parte de una visión más amplia sobre el papel que deben tener las mujeres, el acceso a servicios de salud y la posibilidad de decidir sobre su propia vida.
Además, mantiene cercanía política con Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York y una de las figuras más visibles de la nueva izquierda estadounidense. Ambos representan una generación más joven de políticos progresistas que ha comenzado a ganar espacio dentro del Partido Demócrata.
Y mientras esa nueva generación intenta abrirse paso, Ocasio-Cortez también mantiene abierta la posibilidad de dar el siguiente paso.
En una entrevista con ABC News, la congresista no descartó competir por la Presidencia de Estados Unidos en 2028. También dejó abierta la posibilidad de buscar el escaño del Senado por Nueva York que actualmente ocupa el demócrata Chuck Schumer.
Por ahora, sin embargo, aseguró que quiere concentrarse en las elecciones de medio mandato de noviembre.