El diseño de la pieza dorada incluye en el anverso el rostro del mandatario junto a las leyendas "EN DIOS CONFIAMOS" y "LIBERTAD", mientras que el reverso exhibe el sello presidencial y la inscripción "250". Las presentaciones puestas a la venta alcanzaron precios de $61 dólares por un rollo de 25 piezas y $154.50 dólares por la bolsa de 100 unidades, incluyendo un incentivo especial de 250,000 monedas acuñadas con la marca conmemorativa "4 de julio" distribuida al azar. Ante el desabasto, la institución informó que ya produce inventario adicional y recordó que estas piezas también circularán de manera regular.
La emisión marca un hecho histórico al convertir a Trump en el segundo presidente en funciones en figurar en la numismática estadounidense, antecedido únicamente por Calvin Coolidge en 1926. El lanzamiento fue posible tras la aprobación en el Congreso de la Ley de Rediseño de Monedas Coleccionables en Circulación, norma que exceptuó las restricciones habituales sobre el uso de imágenes de personas con vida al ubicar el retrato en la cara principal de la moneda.