La joven de 22 años es la imagen de “Born to Disobey”, una campaña de la marca Desigual que plantea un mensaje de autonomía y rechazo a la obediencia.
En el video, Wilson practica golf utilizando el robot como soporte, lo pasea con una correa y trata de enseñarle a pronunciar el nombre de la marca. Sin embargo, la máquina presenta constantes fallas.
“Él fue diseñado para obedecer, yo no”, expresa Wilson en una de las escenas, mientras que en otro momento señala: “Hay cosas que no están hechas para arreglarse”.
Aunque la campaña no identifica al robot como un producto de Tesla, su diseño guarda similitudes con los robots humanoides que desarrolla la empresa de Musk, por lo que el mensaje adquiere una lectura particular debido a la relación distante entre ambos.
Wilson se alejó públicamente de su padre y en 2022 cambió legalmente su nombre, dejando de utilizar el apellido Musk para adoptar el de su madre, Justine Wilson.
La relación entre ambos se ha mantenido distante, especialmente después de las declaraciones de Elon Musk sobre temas relacionados con la identidad de género. Actualmente, Vivian Wilson ha construido su propia trayectoria en el mundo de la moda y las redes sociales.
Con esta campaña, Desigual utiliza la figura de Wilson y su historia personal para presentar una idea de rebeldía y libertad frente a los sistemas diseñados para controlar u obedecer.