Washington / Fort Hood, EE. UU. | 7 de octubre de 2026. En una decisión sin precedentes en la historia militar moderna de Estados Unidos, el presidente Donald Trump aprobó el uso de un pelotón de fusilamiento para la ejecución de Nidal Hasan, el expsiquiatra militar condenado a muerte por la masacre perpetrada en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas.
El anuncio fue confirmado por el Pentágono tras la recomendación formal del secretario de Defensa, Pete Hegseth. La ejecución de Hasan, quien en su momento le quitó la vida a 13 personas y dejó a más de 30 heridas, ha sido fijada para el próximo 3 de diciembre a las 2:00 p. m. en las mismas instalaciones de Fort Hood.
El retorno al fusilamiento ocurre en un momento crítico para el sistema de justicia capital en EE. UU., marcado por la creciente escasez de fármacos para inyecciones letales y una serie de ejecuciones fallidas o suspendidas a nivel estatal, como ha sucedido en casos de alto perfil como el de Christa Pike en Tennessee.
Bajo el protocolo tradicional de las Fuerzas Armadas, el condenado es sujetado a una silla rodeada de sacos de arena, se le coloca una capucha y un blanco sobre el corazón. Un pelotón de cinco tiradores dispara a corta distancia, con la particularidad de que uno de los rifles contiene una bala de salva para preservar la duda psicológica entre los ejecutores.
Hasan, de 56 años y quien permanece en silla de ruedas tras ser neutralizado durante el ataque de 2009, enfrentará la sentencia tras más de una década de litigios en el corredor de la muerte militar.