Para los adolescentes de entre 15 y 18 años, el acceso estará sujeto a condiciones especiales. Sus perfiles deberán ser privados por defecto, las listas de seguidores y de cuentas seguidas permanecerán ocultas para otras personas y no podrán recibir mensajes de usuarios a los que no sigan.
Las restricciones también alcanzarán varias funciones habituales de las plataformas: estas cuentas no podrán realizar transmisiones en directo ni utilizar opciones que permitan ver contenidos en sucesión continua. Asimismo, se desactivará la posibilidad de tomar capturas de pantalla de imágenes o mensajes.
A estas medidas se sumarán filtros para bloquear “contenidos que podrían perjudicar el desarrollo” de los adolescentes. La normativa también exige evitar todo “servicio que podría volverse adictivo”, como parte de las obligaciones que deberán cumplir las empresas proveedoras.
La comprobación de edad se realizará mediante e-Devlet, el portal de la Administración turca. El sistema entregará a las plataformas una clave que únicamente indicará si la persona es menor de 15 años, pertenece al grupo de 15 a 18 o es mayor de edad. Según el texto, las compañías no tendrán acceso a otros datos personales del usuario.