WASHINGTON.— El gobierno del Distrito de Columbia y el estado de Virginia presentaron una demanda federal contra la construcción de un arco del triunfo de 76 metros de altura impulsado por el presidente Donald Trump cerca del Cementerio Nacional de Arlington, al considerar que el proyecto viola la legislación y amenaza el patrimonio histórico de la capital estadounidense.
Las autoridades solicitaron a un juez federal detener de inmediato las obras, cuyo inicio está previsto para el próximo 5 de noviembre, después de la votación de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital.
En la querella, los demandantes advierten que la construcción podría ocasionar daños “graves, inmediatos e irreparables” en la movilidad, la seguridad regional y el medioambiente. También señalan un posible incumplimiento de la Ley de Altura de 1910, que limita la altura de las edificaciones en Washington a 39.6 metros, además de la presunta falta de autorización del Congreso.
El fiscal general del Distrito de Columbia, Brian Schwalb, alertó sobre las consecuencias irreversibles que el proyecto podría tener para los residentes. En tanto, el fiscal general de Virginia, Jay Jones, calificó la iniciativa como un “proyecto de vanidad ilegal” y cuestionó su impacto en la solemnidad del cementerio militar.
La demanda también advierte que la estructura de hormigón y granito alteraría permanentemente el eje visual histórico que conecta el Monumento a Lincoln con Arlington House, un espacio de relevancia arquitectónica y simbólica para la región.