CDMX.- La disputa entre Félix Salgado Macedonio y la dirigencia nacional de Morena volvió a tensar el proceso interno en Guerrero, luego de que el senador con licencia insistiera en su intención de participar por la coordinación estatal de los Comités de Defensa de la Transformación, pese al candado antinepotismo aprobado por el partido.
El punto central del conflicto está en que Guerrero es gobernado actualmente por Evelyn Salgado Pineda, hija de Félix Salgado. Para la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, encabezada por Citlalli Hernández, esa condición activa la regla interna que busca impedir la acumulación de poder político en una misma familia, aun cuando se trate de un cargo partidista y no de una candidatura formal a la gubernatura.
Hernández fue directa al advertir que Morena no romperá su regla. Tras las inscripciones en Guerrero, señaló que “algunos esperan que Félix se enoje o que nosotros rompamos nuestra regla”, pero adelantó que eso “no va a pasar”. La dirigente sostuvo que quienes deciden militar en un partido también aceptan sus normas internas, por lo que el respeto a la convocatoria será parte central del proceso.
La postura de Morena también alcanza a sus aliados. Citlalli Hernández descartó que el PT o el Partido Verde puedan servir como vía alterna para que un militante morenista intente brincar el candado antinepotismo. “Hay límites que se respetan”, dijo, al señalar que entre partidos aliados no se debe abrir la puerta a una “mala jugada” para evadir las reglas internas.
Félix Salgado, por su parte, ha defendido que su posible registro no violaría la norma, porque no busca suceder directamente a su hija en el gobierno estatal. Según su argumento, la convocatoria es para coordinar los comités de defensa de la Cuarta Transformación, un encargo partidista, honorífico y sin salario, no para elegir en ese momento al candidato a gobernador.
“Yo tengo todos mis derechos constitucionales plenos para ser candidato”, sostuvo Salgado, aunque también reconoció que Morena tiene la facultad de decidir si lo deja avanzar o no. Incluso planteó que podría registrarse, participar en la encuesta y, aun en caso de ganarla, el partido podría decirle que no va por la regla ética y moral contra el nepotismo.
Sin embargo, la segunda respuesta de Citlalli Hernández cerró aún más el margen. La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones afirmó que la convocatoria es clara, que los tiempos para impugnar ya concluyeron y que Morena cuidará las reglas “sin excepciones”. También advirtió que, aunque cualquier aspirante puede acudir a tribunales, dentro de Morena está mal visto llevar una decisión interna a otro organismo.
La dirigencia sostiene que el fondo del candado no es solo legal, sino político y ético. Aunque el gobierno y el partido sean vías distintas, la lógica de Morena es evitar que dos liderazgos con peso estatal queden en manos de integrantes de una misma familia. En palabras de Hernández, no puede haber un coordinador partidista donde un familiar directo esté gobernando.
Con ese mensaje, Morena mantiene cerrada la puerta a Félix Salgado en Guerrero. El senador con licencia insiste en que tiene derecho a participar y que no busca confrontarse con el partido, pero la Comisión Nacional de Elecciones ha dejado claro que el proceso interno se construirá sin amiguismo, sin nepotismo, sin dedazo, sin cuotas y sin cuates.