Durante un encuentro con medios de comunicación, el mandatario estadounidense aseguró que la vía diplomática permanece abierta, aunque advirtió que el alto el fuego ya terminó.
Trump sostuvo que el fin de la tregua no impide que ambas partes mantengan conversaciones encaminadas a encontrar una solución al conflicto.
El anuncio se produjo después de varios días de enfrentamientos y bombardeos que deterioraron el acuerdo de cese al fuego y elevaron la tensión entre Estados Unidos e Irán.
El presidente estadounidense presentó la reanudación de las conversaciones como una oportunidad para avanzar hacia una salida negociada, al mismo tiempo que su gobierno mantiene la presión militar sobre Teherán.
La postura expuesta por Trump refleja una estrategia en la que Washington combina las acciones militares con la disposición de continuar las negociaciones diplomáticas.
Aunque persiste un escenario de alta tensión y la tregua ha quedado sin efecto, Estados Unidos e Irán mantienen abierta la posibilidad de seguir dialogando.