La detención y el aseguramiento se llevaron a cabo a la altura del municipio de Sabinas Hidalgo, sobre la carretera Nuevo Laredo-Monterrey, como resultado de labores de inteligencia enfocadas en identificar y desarticular las rutas del tráfico ilícito de armamento hacia territorio nacional.
Durante la inspección, las autoridades incautaron un total de 210 armas de fuego —195 armas largas y 15 cortas—, además de diversos cargadores, los cuales presuntamente tenían como destino grupos del crimen organizado en México.
Con esta intervención, la suma de armamento incautado durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo superó las 30 mil unidades decomisadas a nivel nacional.
Las autoridades reiteraron que la estrategia de seguridad bajo el principio de responsabilidad compartida implica sostener esfuerzos para frenar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, así como actuar con la misma firmeza para interceptar el flujo ilegal de armas que ingresa a México desde el país vecino.