La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió este lunes 21 de septiembre el método de encuestas utilizado para seleccionar a las coordinaciones estatales y rechazó que las decisiones respondan a designaciones directas desde la dirigencia.
Durante La Mañanera del Pueblo, Sheinbaum señaló que hablaría del asunto dejando momentáneamente de lado su investidura presidencial y recordó que Morena adoptó desde sus primeros procesos internos las encuestas como una alternativa al llamado “dedazo”, es decir, a la designación de candidaturas desde las cúpulas partidistas.
La mandataria explicó que las mediciones no se reducen a preguntar quién es el aspirante preferido, sino que incluyen diez preguntas con ponderaciones distintas que terminan por integrar una calificación. También señaló que participan diferentes ejercicios demoscópicos con el propósito de contar con mediciones “espejo” y reducir posibles sesgos.
La discusión sobre la transparencia, sin embargo, permanece abierta. Los resultados completos y la metodología de algunas de las encuestas que respaldaron las primeras designaciones no han sido difundidos públicamente, uno de los principales puntos señalados por aspirantes inconformes en entidades como Guerrero y Zacatecas.
Sheinbaum consideró que esos resultados deben darse a conocer y dejó en manos de la dirigencia partidista la determinación sobre el momento y la forma para hacerlo.
“Yo no estoy pendiente de quién encuestó y cómo encuestaron”, señaló la Presidenta, quien expresó confianza en el equipo responsable del proceso y mencionó el trabajo encabezado por Ariadna Montiel y Citlalli Hernández.
Guerrero lleva la polémica al centro del debate
Las declaraciones presidenciales ocurren después de que la definición de Beatriz Mojica como coordinadora de la Defensa de la Transformación en Guerrero provocara cuestionamientos entre algunos de quienes participaron en el proceso.
La alcaldesa con licencia de Acapulco, Abelina López Rodríguez, rechazó públicamente el resultado y sostuvo que contaba con una medición distinta. Posteriormente canceló una movilización de simpatizantes argumentando que no buscaba afectar a Morena.
El Partido del Trabajo en Guerrero también manifestó desacuerdo con la definición y solicitó la realización de una nueva encuesta.
Mojica fue presentada como coordinadora después de un proceso en el que los aspirantes conocieron los resultados de las mediciones realizadas en la entidad. La designación la coloca como una de las principales figuras de Morena rumbo a la renovación de la gubernatura en 2027, aunque formalmente la coordinación partidista no constituye todavía una candidatura electoral.
“Si fuera dedazo sería hasta más fácil”
Sheinbaum utilizó precisamente las inconformidades para defender el mecanismo. Argumentó que una designación directa resultaría más sencilla para una dirigencia o para quien ocupara la Presidencia, mientras que un procedimiento basado en encuestas inevitablemente puede producir desacuerdos entre quienes participan.
“Si fuera un dedazo (...) sería hasta más fácil”, expresó al contrastar el procedimiento actual con mecanismos históricos de designación directa utilizados por otros partidos.
La Presidenta pidió “serenarse” a quienes cuestionan las primeras definiciones y sostuvo que las diferencias internas deberían procesarse alrededor de los proyectos políticos y no convertirse exclusivamente en disputas personales.