MÉXICO.- Hace un año, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, prometía abrir las puertas del partido a la ciudadanía y aseguraba que ninguna candidatura estaría reservada para los panistas de siempre:
“En el PAN estamos abriendo de a de veras las puertas a nuestras candidaturas. Ni una candidatura la estamos reservando para algún panista. Si tú te quieres inscribir y a tus vecinos les estás gustando, vas a acabar siendo la candidata o el candidato al PAN”.
Pero esta semana llegaron las primeras designaciones rumbo a 2027 y, curiosamente, los nuevos perfiles ciudadanos resultaron ser los mismos que ya ocupan el poder. En la alcaldía Cuauhtémoc nombraron a Alessandra Rojo de la Vega, quien podría buscar su reelección. En Benito Juárez, el elegido fue su actual alcalde, Luis Mendoza.
Y en Cuajimalpa tampoco hubo muchas sorpresas: designaron a Carlos Orvañanos, quien actualmente gobierna la demarcación y que, además, ya había ocupado ese mismo cargo hace más de una década. Es decir, los tres primeros nombramientos recayeron en políticos que ya están al frente de sus alcaldías.
Así que las primeras decisiones del PAN dejan una pregunta sobre aquella promesa de renovación: si las candidaturas ahora estarían abiertas a nuevos perfiles ciudadanos, ¿por qué los primeros espacios vuelven a quedar en manos de quienes ya gobiernan? Y, sobre todo, ¿qué tanto tiene de nuevo este “nuevo PAN”?