Viernes 29 de mayo de 2026
Viernes 29 de mayo de 2026

Menú

¡Enlace copiado!
LA LEY DEL CAOS: LA BAJA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL CONGRESO MEXICANO

LA LEY DEL CAOS: LA BAJA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL CONGRESO MEXICANO

El Congreso de las tangentes

El problema del Congreso en México ya no pasa simplemente por la polarización de las fuerzas políticas. La situación ya obliga a mirar el agotamiento intelectual del debate, que está alcanzando su nivel más bajo.


Diputados y senadores de todos los bloques parecen estar atrapados en una competencia infantil donde gana quien grita más fuerte, quien interrumpe más veces quien o consigue el clip más viral para TikTok.

En esa lógica demencial, la deliberación democrática quedó arrumbada entre pancartas, acusaciones de "narcopolíticos", alusiones personales y discursos construidos a partir de tangentes. Esta última se ha convertido en la estrategia favorita no solo de la oposición, sino también del oficialismo.

En las últimas semanas, la Comisión Permanente ofreció escenas verdaderamente penosas. Legisladores lanzándose acusaciones de corrupción y crimen organizado sin que el debate aterrizara en pruebas, propuestas o análisis reales.

El oficialismo acusa conspiraciones conservadoras, mientas la oposición responde con teorías de encubrimiento y comparaciones incendiarias. Las dos partes han aprendido a dominar el arte de desviarse de los temas que de verdad preocupan a los mexicanos. Eso es lo lamentable.

Si se discute el tema central de la seguridad, terminan hablando del pasado presidencial. Si se debate economía, alguien acaba mencionando Venezuela, García Luna o el PRI de los noventa. Si, por ejemplo, se cuestiona una reforma, la respuesta suele ser un desvío emocional y no un argumento técnico. Los laberintos que han creado nuestros diputados y senadores los alejan de los objetivos reales para los que en verdad representan a todos los mexicanos.

Y lo más preocupante es que muchos legisladores parecen cómodos en esa situación. El espectáculo parece ser su estado natural, sus insultos circulan más rápido en la opinión pública que una reserva presupuestal bien construida.

Para el público de las redes sociales mexicanas, suele pasar que un apodo genera más interacción digital que un dato verificable que sea útil para hacer o discutir nuevas leyes.

México enfrenta violencia, presión económica e incertidumbre internacional. Pero buena parte del problema pasa debido a que el Congreso, con sus dos cámaras, actúa como si estuviera en un patio escolar.

Con miras a las elecciones de 2027, sería importante que la estatura política y la inteligencia en el debate fueran dos ingredientes básicos para cocinar nuestro sistema legislativo. El reto está puesto sobre la mesa.


Redacción
Redacción Columnista

Columnista de BCTneus