Lunes 01 de junio de 2026
Lunes 01 de junio de 2026

Menú

¡Enlace copiado!
EL BERRINCHE DE RUIZ URIBE: CUANDO LA SOBERBIA TE HUNDE

EL BERRINCHE DE RUIZ URIBE: CUANDO LA SOBERBIA TE HUNDE

Una figura nociva para el morenismo de Baja California

Lo de Jesús Alejandro Ruiz Uribe en el morenismo de Baja California ya es tóxico. No sólo cambia de discurso según le conviene e incomoda a sus amigos y enemigos, sino que lanza ataques a diestra y siniestra y lo peor: tiene una nula resistencia a la frustración y a la crítica.


No hace mucho arremetió contra Carlos Torres por ser panista y usurpar un lugar en la Transformación. Eso no es malo hasta que uno recuerda como, cuando creía que le convenía, Ruiz Uribe le dio la bienvenida a “su amigo” en el movimiento. Eso ya es triste.

Si enlistamos todos los episodios donde la inteligencia emocional del ex delegado federal se calcula en menos de cero, no terminamos ni este texto ni otras cinco páginas más.

Pero conviene mencionar cómo insultó a un comunicador a base de malas palabras, o su confrontación reciente con un periodista de Mexicali. Si no respeta la prensa libre, es porque no respeta la libertad de expresarse y por eso no va a respetar a una sociedad que simplemente no lo quiere.

Y eso lo confirman las encuestas. Ruiz Uribe no aparece arriba en ninguna que no pague y eso es verdaderamente lamentable para alguien que, con soberbia, quería venderse como el último referente de la izquierda en Baja California. “El último de los mohicanos”, se le oyó decir en más de una conferencia.

Presumía de haber apoyado a Andrés Manuel López Obrador, pero no le aprendió nada. Mientras el político tabasqueño recorría todos los municipios del país para escuchar a la gente, Jesús Alejandro Ruiz Uribe vivía (y vive) en la opulencia con estudios en el extranjero y un estilo de vida muy lejano del pueblo al que dice defender.

No nos vayamos muy lejos. A Ruiz Uribe lo corrieron de la delegación de Programas de Bienestar por atacar a sus compañeros de partido y ser una figura difícil de sobrellevar.

La soberbia, la falta de una congruencia en sus declaraciones (recordar su opinión cambiante sobre Carlos Torres), y un manejo inadecuado de la ira lo tienen hoy hasta abajo en las encuestas y, también, en la percepción de las propias figuras del morenismo en Baja California.

Lo que sucedió este domingo fue otra pifia tragicómica. Luego de haber atacado hasta el cansancio a Ismael Burgueño Ruiz, resultó curiosa para algunos medios de comunicación una imagen en donde Ruiz Uribe agacha la cabeza frente al alcalde. El chiste salía de manera natural.

Pero el ex delegado no podía quedarse con las ganas de contestar y, acusando que la fotografía estaba hecha con inteligencia artificial, hace justamente lo que se le critica por hacer (este personaje cae por su propio peso) atacar al presidente municipal de Tijuana editando la fotografía para que parezca le besa la mano. “Si a esas vamos”, escribió.

Alguien que quiere representar al Estado mexicano se pone al “tú por tú” con los medios, cambia de opinión como de camisa y no muestra un gramo de liderazgo y conciliación en un entorno cada vez más polarizado. Sus actos hablan por sí solos.


Elmo Renista
Elmo Renista Columnista

Columnista de BCTneus